Un día serás viejo, prepárate

A veces creo que esta pasión por la juventud nos hace olvidar que un día seremos mayores.
Bombas, por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes hace unos dÃas, conversando con unos amigos, yo les recordaba que es preciso sembrar hoy lo que queremos cosechar mañana. Yo les recordaba con sencillez que nada es instantáneo y mucho menos las cosas bellas y buenas de la vida. Y eso lo hacÃa pensando en una experiencia que tuve hace poco. Volvà a ir a un hogar de adultos mayores. Fui a visitar a una persona que estaba allà y a la que le tengo cariño. Me detuve en ese lugar a mirar a todas esas otras personas que jamás reciben una visita de nadie, que no esperan ya a nadie porque se han convencido de que nadie vendrá. Y cuando estoy en esa situación, me pregunto dos cosas. Uno, qué habrÃa podido pasar en la vida de estas personas, qué los distanció tanto de los demás. Es decir me cuestiono si lo que ahora están viviendo es consecuencia de sus actuaciones, de sus decisiones que si ahora están padeciendo la soledad, es porque la construyeron a partir de conflictos, a partir de ofensas, a partir de maltratos, a partir de no valorar a los otros. Y la segunda pregunta es cómo se imaginarán sus familiares que va a ser su propia vejez si a los mayores que tienen ellos no los acompañan ni van a verlos nunca sà será que creen que ellos no van a ser mayores, que no van a estar viejos, Creerán que su estado de juventud es eterno y que el tiempo no pasa. Son dos preguntas que me hago hoy también y que quisiera hacerte a ti oye tú. Cómo estás construyendo tu vida hoy, cómo estás tratando a los que están cerca, estás sembrando para que en el futuro haya una cosecha de bendición. Dos. Cómo te imaginas tu propia vejez, porque, seguro, todos vamos para allá. Nadie puede decir no es que yo me voy a quedar eternamente joy porque hasta una maldición serÃa eso todos tenemos que envejecer. Oye y esto te lo digo porque creo que la soledad es una de las cosas más difÃciles de soportar cuando no la hemos elegido y cuando nos vemos condenados a ella por los errores de nuestro pasado o por la ingratitud de las personas que creÃmos que nos querÃan, que creÃmos que nos amaban. Creo que nadie quiere vivir esa soledad. Estoy seguro que todas las personas devolverÃan un poco el tiempo si supieran que pueden cambiar algo que les haya hecho llegar a ese nivel de abandono, de soledad, de ausencia de los seres que aman. Por eso quisiera invitarte a TI a que pensaras en tu futuro. Quisiera invitarte a TI a que proyectaras cómo va a ser tu vida y te prepararas para el mañana. Y te lo propongo porque creo que muchas personas no piensan en eso y, por lo mismo, se dan el lujo de tratar a los demás como se les antoja. No piensan en qué es importante cultivar las relaciones, sembrar compañÃa en los otros. SÃ, si queremos estar acompañados en el mañana, hay que cuidar las relaciones, hay que sembrar compañÃa para que florezca en nuestra vida. Si tú quieres estar acompañado en el mañana, tendrás que acompañar hoy en los momentos difÃciles, a esos que están a tu alrededor, a esos que forman parte de tu vida, a esos que comparten contigo la historia. A veces creo que esta pasión por la juventud nos hace olvidarnos de que un dÃa seremos mayores. También creo que hipervalorar la producción, nos hace creer que los viejos son descartables, que los viejos no sirven, que los viejos no importan, que los viejos se pueden desechar. Qué triste eso? Qué difÃcil eso? Cuando voy a Santa Marta y veo a mi madre a los ojos. Siempre quiero expresarle todo el amor que tengo por ella, todo el agradecimiento que tengo por ella, y no pasa un dÃa sin que haga una oración, sin que me haga sentir en su vida, porque sé que ella luchó por mà y que dio lo mejor de sà por mÃ. Y también cuando recuerdo el dÃa en el que Papá murió, d en el que pude acompañarlo y en el que pude volver a ejercer el ministerio presbiteral y absolverlo de sus pecados y pedirle a Dios que lo recibiera. Me sentà feliz en medio del dolor, porque supe que habÃa dado todo por él, que lo habÃa acompañado, que habÃa estado a su lado, que habÃa luchado para que él, en su vejez fuera feliz. Yo creo que nos hace falta ser más generosos y nos hace falta pensar más en el futuro y entender que el tiempo es inexorable en su viaje. SÃ, que va pasando inexorablemente y que no vamos a ser jóvenes para siempre. Oye, te vuelvo a hacer las dos preguntas y te las hago con respeto, pero te las hago con claridad. Tú estás sembrando amor, perdón, solidaridad para recoger buenos frutos en tu mañana dos. Estás tratando bien a los viejos, a tus viejos, pensando que un dÃa tú también serás viejo y necesitarás de la compañÃa de los otros. A veces pienso en la Biblia, donde se valoraba tanto los viajes miren los patriarcas en ese género literario de las sagas se les coloca unos años, un pocotón de años, o piensen en cómo se les llama a los sabios y a los que presiden la Comunidad en el nuevo testamento se les llama presbÃtor presbÃteroy, es decir, los ancianos, los sabios, y se les ama y se les valora como tal. Quisiera bendecirte a ti, pedirle a Dios que te dé salud, pedirle a Dios que te dé fuerza, pedirle a Dios que te dé ánimo, pedirle a Dios que te ayude a ser feliz. Gracias por compartir conmigo esta reflexión sencilla, pero que te propone preguntas para la vida diaria. Gracias por compartir estos episodios con tantos amigos y con tantas personas. De verdad me emociono cuando ustedes allà abajo n son escriben lo que este episodio les deja. Cuando me escriben a pe Alberto José Arroba hoffemail com ofreciéndome temas para que investigue y para que trate de condensarlos en una sencilla reflexión como esta. Yo les deseo todo lo bueno. Me alegra estar en contacto con ustedes. Me hace feliz saber que ustedes están siempre en Apple, en Dezer, en Spotify y en Amazon escuchando nuestro podcast Hey Animo bendiciones. Tú sabes bu







