Ten calma contigo mismo

Algunas veces, por estar respondiendo a lo urgente, nos olvidamos de lo importante y no somos capaces de esperar y de tenernos paciencia.
O por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables? Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eresto y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes. Me gusta sacar tiempo para hacer las cosas que me gustan. Me gusta sentarme a leer el libro que me está ocasionando emociones de bienestar. Me gusta sumergirme en el universo de una novela de un mundo mágico, pero también me gusta escuchar canciones viejas de esas que han marcado mi vida en distintos momentos, ya sea porque me impulsan en la consecución de alguna meta o simplemente porque coinciden con las emociones que tengo. Me fascinan esas canciones viejas Y ayer me senté con mis CDs y con mis acetatos y comencé a escuchar canciones viejas. Algunas de ellas son del mundo religioso, son del mundo de la fe, y comencé a escuchar. Una que me encantó es una canción de un amigo, de un cantautor católico, MartÃn Valverde. La canción se titula ten calma contigo mismo y la verdad me encantó escucharla porque volvà a darme cuenta que muchas veces no tengo calma conmigo mismo, que muchas veces soy impaciente por conseguir algo que muchas veces me afano, por obtener una respuesta, por seguir un plan que no sabemos si va a funcionar, por tener recursos, por tener tiempo, por tener una pareja, por tener amigos, por tener mil cosas más y que esos afanes lo único que hacen es meterme en una montaña rusa de emociones y generarme experiencias confusas, porque, aunque el tiempo parece corto, siempre alcanza y a veces por estar respondiendo al urgente, nos olvidamos de lo importante y no somos capaces de esperar, de detener y de tenernos paciencia. Y yo me decÃa cómo puedo tenerme paciencia, cómo puedo tener calma conmigo mismo, Y pensaba en cuatro tareas, o cuatro actitudes. La primera siendo capaz de aceptarme tal cual como soy, tengo paciencia conmigo, tengo calma conmigo mismo cuando me acepto, cuando me amo tal cual soy cuando descubro que no tengo las caracterÃsticas de aquel que es el mejor o de aquella que obtiene todos los mejores resultados, que tengo estas caracterÃsticas fÃsicas y no otras? Que tengo este ritmo de trabajo y no otro, que tengo estas habilidades y no otras? Tengo calma conmigo mismo cuando me amo tal cuál, cómo soy, cuando me acepto y cuando le doy gracias a la vida, porque soy este y no otro. Tengo calma conmigo mismo cuando me perdono. No sé si a ti te pasa, pero una de las cosas que me hace sufrir es que no me gusta equivocarme y que cuando me equivoco sufro mucho y a veces hasta me quedo en el error. Ahà rumiando y rumiando y me cuesta separarme del error y a veces soy duro conmigo me maltrato. Me digo qué tonto fuiste alberto ah cómo no te diste cuenta de eso, cómo no analizaste aquello y me digo palabras y expresiones duras y feas. La verdad, cuando eso me pasa, no me estoy teniendo paciencia. Tengo paciencia conmigo cuando me perdono, cuando abrazo mi vulnerabilidad, cuando reconozco mi limitación, cuando acepto que me equivoco, cuando bajo la cabeza humildemente y reconozco el error para poder seguir adelante, cuando no tengo miedo en decir discúlpame, no hice las cosas bien, cuando no tengo miedo en aceptar que ese soy yo ah y lo hago, no para quedarme en el error, sino para proponerme caminos de superación, porque sólo inicia camino de superación el que se ha perdonado. Tengo calma conmigo mismo cuando acepto que hay personas que pueden no quererme y que eso no afecta mi dignidad. No todos tienen que quererme. A veces por andar buscando que todos me quieran. Terminó distorsionando mi ser Termino perdido en camuflajes perdido en esconditis que a la postre me hacen daño. Yo tengo que aprender que hay gente que no me quiere y eso no me hace menos persona, que alguien me puede mirar a los ojos y criticarme fuertemente, que alguien puede mirarme a los ojos y tal vez expresar con dureza algunas palabras para mà y que la vida sigue y que tengo que echar hacia adelante. Y también me tengo paciencia cuando sé que habrá otras personas que me van a amar, que si esta no me ama, habrán personas que me van a amar y que me van a ayudar. Me tengo paciencia, tengo calma conmigo mismo cuando, desde mi experiencia espiritual, vivo con confianza, con fortaleza y esperanza con confianza, porque eso me permite que el futuro no se llene de angustia, sino al contrario, se llene de respuestas con fortaleza, porque la vida me exige resistir, porque va a haber golpes, porque va a haber embates duros y los tendré que soportar y los tendré que vivir. Y también con esperanza, porque soy alguien que tiene talentos y que tiene capacidades. Hey hoy, cuando recuerdo ese momento de volver a escuchar esa canción, te digo a ti ten calma, contigo mismo, ten calma, porque una mala decisión te puede caro costar, porque claro te lleva a otra. Es como cuando agitamos el agua y se vuelve a turbia y no se puede ver mayor cosa a través de ella. Pero al dejarla quieta y con calma, todo suele aclararse mucho más rápido. La verdad. No sé cuántas veces yo mismo me he afanado, me he atacado para dar una respuesta inmediata y ante esto he cometido tantos errores. Cuántas veces he reaccionado de una forma inadecuada con otras personas he dejado de hacer cosas que tal vez le hubiesen hecho bien a los que amo o incluso a mà mismo. Cuánto tiempo he tomado para respirar y calmarme un poco, para pensar un poco más en lo que debemos elegir sin miedo, pero con inteligencia. SÃ, ten calma contigo mismo, ten calma contigo, ten paciencia contigo, porque a veces le pides a los otros que tengan paciencia contigo, pero tú no te tienes paciencia y generas unas situaciones que te hacen sufrir, que te hacen padecer. Hoy te quiero invitar a que tengas calma contigo misma. Te comparto eso que vivà ayer y que fue para mà un momento especial, y también te invito a que hagas cosas que te gustan de pronto no son tan productivas materialmente, pero te provocan un estado de serenidad, de paz, de alegrÃa, de dicha que es fundamental. Gracias por estar allÃ, gracias por compartir conmigo esta reflexión. Nada nos encontramos en Dezer, en Apple, en Spotify, en Amazon, en nuestro tú sabes el man asà se llama nuestro podcast. Hay tú sabes por







