Sept. 26, 2023

Ser fuente de alegría para el otro

Ser fuente de alegría para el otro

¿Cómo ser fuente de alegría para los demás? Quisiera proponerte cuatro tareas para lograrlo.

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¿Cómo ser fuente de alegría para los demás? Quisiera proponerte cuatro tareas para lograrlo.

Bombax, por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad, por qué nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes hay una escena que me encanta en el evangelio de Lucas María, la de Nazaret, la mamá de Jesús, sabe que su prima, Isabel está embarazada, que ella con su esposo Zacarías, van a tener un hijo a Juan el Bautista y decide ir a visitarla. Y me encanta eso porque cuando María llega a la casa de Isabel y Zacarías y saluda a su prima el niño que ésta tiene en su vientre, Juan el Bautista salta de alegría. Esto me emociona. Por qué me emociona? Porque creo que esa es nuestra tarea diaria, que nuestro saludo, que nuestra palabra, que nuestra presencia, hagan estallar de alegría a los demás y que ellos reconozcan que lo que nosotros llevamos es bueno. A mí particularmente, muchas veces me han dicho que la palabra que pronuncio es fuente de alegría, de paz, de ánimo, de fuerza para las personas que me escuchan a través de los medios de comunicación, Y eso se vuelve un compromiso de vida. Y desde ese compromiso, desde esa experiencia, quiero invitarte a TI a ser portador de alegría, a ser portador de gozo para todos aquellos con los que te encuentras que tu misión, además de realizar tus sueños, tus tareas, además de agregarle valor a muchas relaciones, además de hacer presente tantas obras, sea ser fuente de alegría para las personas que te ven, para las personas con las que comparte. Yo particularmente, siempre le pido al Dios de la vida que esa alegría que tengo en el corazón y que comparto con otros sea su tu alegría, que esa emoción sea nada comparada con la emoción que sienten al encontrarse con bendiciones, con realizaciones en sus obras. Hoy quisiera preguntarte a Ti cómo ser fuente de alegría para los demás y quisiera proponerte cuatro tareas para ello. La primera ser alguien bondadoso respetuoso. La alegría nace en la bondad. Cuando alguien se encuentra contigo y te experimenta como un ser bondadoso un ser que quiere el bien, un ser que quiere traer las mejores cosas para la vida de los demás, se alegra, se llena de alegría cuando alguien se encuentra contigo y no tiene miedo de quién es, no n y no tiene u que esconderse traste caretas y no tiene que buscar palabras raras para sentirse defendido de ti, porque sabe que tú lo respetas, se llena de alegría y puede vivir un momento gozoso. La primera tarea sé un ser bondadoso un ser respetuoso con todos con los que te encuentras, entre otras cosas, porque tú no eres perfecto, porque tú no eres un ser que te la sabes todas o que tienes todo bajo control o, que puedes dártela de juez de los demás y puedes señalar duramente sus errores. La bondad y el respeto ocasionan alegría en aquellos con los que nos encontramos. La segunda tarea es tener palabras, puentes, palabras caricias, palabras que construyan palabras que bendigan es que la verdad se puede decir con estas palabras. Algunos están creyendo que para poder decir la verdad tenemos que ser ofensivos, maltratadores, hirientes, y no tú y yo podemos usar palabras, caricias, palabras puentes, palabras que le permitan al otro sentirse bien, palabras que le permitan al otro reconocer su error, pero a la vez su valor, su dignidad y, de esa manera, tener una experiencia de alegría. Ojalá, pienses antes de hablar. Ojalá, puedas hacer una crítica con una palabra que no menosprecie y no dañe al otro. Ojalá, tus expresiones no sean las expresiones de alguien que se cree superior, de alguien que se imagina un ángel o casi un dios y que puede destrozar a los otros. Ojalá, tu palabra inteligente, pensada ayude a construir la vida de aquel que te escucha. Palabras, puentes, palabras caricias, palabras sanadoras, palabras de ánimo, palabras que impulsen, pueden salir de tu boca. Lo tercero que seas tú alguien que sirve, alguien que ayuda, alguien solidario. Nada le llena a uno el corazón de gozo que encontrarse con alguien que uno sabe va a actuar en favor de uno, que va a poner sus recursos, sus habilidades, sus capacidades, en favor de esa necesidad que uno tiene. Qué emocionante saber que esa mujer, que que sea hombre, que llega, es alguien como el buen samaritano, que va a intentar sanar mis heridas, que va a intentar subirme a su cabalgadura, que va a intentar dejarme en una posada donde alguien me cuide mientras regresa triste. Cuando uno se encuentra con personas que son indiferentes al dolor, con personas que son indolentes, con personas que sólo saben señalar, herir y decir tú no sirves, tú no puedes. Esas personas que, detrás de su soberbia, esconden sus emociones de inferioridad. Estoy seguro que quien vive la vida de manera soberbia de manera prepotente, es porque en el fondo de su corazón se siente inseguro, se siente inferior, siente que no tiene mucho valor, y entonces necesita esa armadura, necesita ese disfraz para poder relacionarse. Si tú eres un servidor, una servidora, si los otros descubren que pueden contar contigo, seguro vas a ser fuente de alegría para ellos, seguro vas a ocasionar que estas personas sonrían y se les llene la cara de felicidad cuando se encuentran contigo, cuando saben que tú estás allí y que, aunque no eres Dios, aunque no eres todopoderoso, aunque no te la sabes todas, vas a ayudarlos y vas a ejercer como un servidor. Y la cuarta tarea viene desde la experiencia espiritual, Viene desde tu conexión contigo mismo, desde tu otear la vida, desde tu trascender que construye sentido. Ojalá tu presencia sea la presencia de alguien que comunica un mensaje de ánimo, de fuerza de ganas que. Ojalá, tu presencia sea la presencia de un ser espiritual, no de uno que se cree bueno ho hijos, juzga al otro, no de uno que se sabe todas las escrituras o todos los libros sagrados de memoria. Y por eso está dispuesto a señalar y a destruir con su palabra a los demás, no de uno que se siente juez porque cumple unos preceptos, sino de alguien espiritual, que está dispuesto a dar misericordia, a dar compasión, a dar bendición, a dar ayuda, que tu experiencia espiritual sea vista por el otro como fuente de alegría, que no se tengan que cambiar de andén cuando te vean, porque dicen allá viene esa persona religiosa de tal o cual experiencia no importa que se cree bueno, que se cree extraordinario y que siempre tiene una palabra que busca destruirme, una palabra que busca bañarme. Oye que ojalá tú seas como la mujer de Nazaret, como María que fue a visitar a su prima Isabel y cuando habló esta se llenó de gozo y de alegría. Ahí tienes cuatro tareas para que las reflexiones y las pienses. Gracias por estar conmigo aquí, Gracias por formar parte de esta comunidad que sigue estos episodios en nuestro canal. Estamos en Apple, estamos en Amazon, estamos en Spotify, estamos en dicho tú sabes bo