Saludos que animan y sanan

El saludo es más que una cortesía, es una manifestación de interés. Saluda, sana y comparte esta reflexión.
Bomba. Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gustan la asertividad, porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor. Esto y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes, Creo que la cortesÃa nos ha quitado responsabilidades. Nos enseñan buenos modales cuando niños, y la verdad eso está bien. Pero a la par de los modales, que son una expresión de forma deberÃamos aprender a convivir y compartir con los demás. Qué es una expresión de fondo. Y esto lo digo porque tantas veces he recibido unos buenos dÃas, unas buenas tardes, que tengan un buen dÃa, que te vaya bien y tal vez yo lo he dicho también muchas veces, pero a veces tengo la impresión de que nadie le importa lo que está diciendo. De hecho, en estos dÃas salÃa del ascensor y una persona me preguntó hola Alberto, cómo estás, cómo te va, y yo volteé a contarle cómo me iba. Y a la persona habÃa seguido del arco, es decir, cumplió con la forma cortés, con el buen trato, con los buenos modales, pero no creo que estuviera interesado realmente en mi respuesta. Eso me dejó pensando, porque creo que lo importante no sólo es la forma, la buena educación, los los buenos los modales, sino el fondo, es decir, el saber, compartir, el saber, convivir con los demás. Creo que necesitamos aprender a ponerle atención al otro. Si le preguntas cómo te va, le escuchas, le escuchas y estás allà para decirle bien si no te interesa. Yo creo que el saludo debiera ser otro. No ese, porque es que creo que necesitamos generar actitudes que vayan más allá de la indiferencia, que vayan más allá de los buenos modales, que generen puentes y que generen oportunidades de crecimiento. Cuántas personas necesitan de verdad que tú les escuchas o que tú les escuches cómo están Cuántas personas necesitan que esa palabra que tú pronuncia, que tú dices, sea verdadera y les llene a ellos en el momento que están viviendo. Yo creo que el saludo tiene que ser algo más que una cortesÃa. El saludo tiene que ser una manifestación de decirle tú me interesas. Tú eres importante. Para mà estoy atento a ti oye. No soy indiferente a tu vida, no soy indiferente a tu valor no soy indiferente a lo que eres cuando reviso el Evangelio, sobre todo el de Lucas allà en los primeros capÃtulos y me encuentro el diálogo de MarÃa con Isabeth, que es un diablo diálogo chiquito. Siempre pienso en lo que significa el saludo. Siempre pienso en lo que significa esa palabra que pronuncia MarÃa para su prima. Yo la verdad creo que necesitamos recuperar el poder del saludo. Si tú recuerdas, Isabel le dice a su prima dichosa tú que has creÃdo la saluda de una manera bella, la saluda con una de esas expresiones de felicidad que tanto necesitamos en la vida. Pero si echas para atrás y recuerdas el saludo que le dio el ángel o el arcángel Gabriel a MarÃa fue alégrate, Llena de gracias, alégrate. Esta es una invitación, pero creo yo que es una pequeña instrucción. SÃ, alégrate, que tu vida esté marcada por las ganas, de vivir con emociones de bienestar, de vivir con emociones que te llenen de paz, de serenidad. Yo quisiera que muchos le dijéramos a los demás alégrate. Alégrate busca motivos de motivación, busca motivos de júbilo, busca motivos de fuerza en tu vida. Lamento que algunos no sepamos qué decir. Lamento que algunos nos escondamos tras de las expresiones de cortesÃa y allà dejemos todo. Ojalá tú pronuncies una palabra que llene el alma de esa persona que está enfrente, que le muestre caminos y que le hagas seguir adelante, porque creo que eso es lo que hace el ángel cuando le dice alégrate le llena el alma y le muestra un camino a seguir, es decir, en una reacción en cadena. Lo que pasa en el corazón de una persona va pasando en la de los demás a una velocidad que sólo es posible cuando las cosas vienen desde lo más profundo del ser cuando las cosas vienen de Dios. No sé cuántas veces he dicho yo hoy buenos dÃas, que estés muy bien y cosas asà por el estilo, pero sé que si fuéramos personas más valientes y si no perdiéramos el Ãmpetu que nos da la fuerza de la fe que nos da el sabernos amados por Dios, irÃamos por la vida, encargándonos personalmente de pronunciar palabras que tuvieran sentido en la realidad del otro que como gran vida en su cotidianidad, y que sintieran que de verdad es posible que todos los dÃas fueran buenos dÃas. Vuelvo a insistir. Está bien la cortesÃa, claro que sÃ, pero debemos tomarnos en serio el desearle lo mejor a esa persona, porque creo en el poder de la palabra y creo que cuando tú le ofreces una palabra de alegrÃa, de gozo, de sanación, de reconocimiento a esa persona, algo pasa en su vida, algo acontece en su vida. Hoy es el dÃa para que no pronuncies un saludo por pronunciarlo, sino que pronuncies una palabra. De esas que llenan el alma y dan fuerza para seguir, de esas que sanan, de esas que liberan, de esas que restauran, de esas que rompen cadenas. Estoy seguro que lo podemos hacer. Estoy seguro que tú y yo lo podemos hacer. No importa, no importa que los otros no lo hagan con nosotros, porque tú y yo no vivimos para recibir recompensas. Tú y yo vivimos para ejercer los valores, para dejarnos impulsar por los valores y hacer el bien, porque nos hace felices hacer el bien, por qué nos llena de gozos hacer el bien, porque nos hace disfrutar la vida hacer el bien. Oye ponle atención a los saludos que das Y si quieres, vea al capÃtulo primero de Lucas y mira cómo el ángel saluda a MarÃa, como MarÃa saluda a Isabel, qué le responde Isabel. Esas dos escenas, seguro te van a ayudar a entender que la palabra tiene poder y que vale la pena pronunciar palabras que le cambien el corazón a los otros que los llenen de gozo, de plenitud, de fuerza y de ánimo. Estoy feliz de compartir con ustedes estas sencillas palabras, palabras que no tienen otra pretensión que generar preguntas en ustedes, ani muy fuerza en la vida de ustedes y que que los haga ser cada dÃa mejores seres humanos desde sus propias decisiones y desde sus propias acciones. Gracias por estar allÃ. Nos seguimos encontrando. Y si crees que esta palabra le puede ayudar a alguno de los tuyos, pues envÃasela. Nosotros nos encontramos en nuestro canal, en deser, en Apple, en Amazon o en Spotify. Hey, tú sabes,







