Sept. 12, 2023

Saber soltar

Saber soltar

En un mundo en el que se nos enseña a codiciar, en el que se mide la importancia de la gente por lo que atesora, por lo que tiene, es muy difícil aprender a soltar.

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon
En un mundo en el que se nos enseña a codiciar, en el que se mide la importancia de la gente por lo que atesora, por lo que tiene, es muy difícil aprender a soltar.

O por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor. Esto y eso ya es la base para salir, a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes en un mundo en el que se nos enseña a codiciar, en el que se mide la importancia de la gente por lo que atesora, por lo que tiene. Es muy difícil aprender a soltar. Es muy difícil aprender a dejar ser a dejar ir. Y lo terrible es que, para ser verdaderamente felices, necesitamos soltar, necesitamos dejar ir. No podemos volver nuestro corazón, volver nuestra vida, volver nuestros espacios físicos, lugares llenos de cosas que no nos sirven de cosas que nos están haciendo peso, porque la verdad es que cuando las cosas ya no son útiles, ya no tienen una funcionalidad, ya no dan sentido en nuestra vida, son un estorbo, terminan empezando, se convierten en cadenas, se convierten en anclas que no nos permiten fluir y vivir en felicidad. Por eso, hoy te quiero decir a ti tenemos tú y yo que aprender a despegarnos, tenemos que aprender a dejar ir a sus Sé que necesitamos dejar atrás no sólo cosas, sino también a veces relaciones, personas, experiencias. Sí, no tienes por qué estar rumiando eso que te dijeron que ya ya pasó. No tienes por qué seguir en tu corazón con esa llama encendida, de esa traición, de eso que ya sucedió y que ya debiste haber dejado atrás pero ojo también hay gente que fue importante, pero ya no. Lo es que ahora sólo nos ancla, que ahora sólo nos quita espacios de felicidad, que ahora sólo nos ahoga. Yo sé que tal vez lo que te estoy diciendo te suena duro. Lo sé que tal vez me me me, me me p puedo puedes criticar por hablar demasiado claro en esto, pero aún así me arriesgo a decirte hay personas que ya están estorbando en tu vida y que tú tienes que tomar distancia de ellas. Es evidente que cuando hablo de estorbar estoy hablando de esas personas que generan odio rencor, que buscan hacerte daño, que buscan poseerte manipularte, que son abusadores, que son personas que con su palabra y que con su chisme, te alborotan la vida. Hay que discernir bien quiénes son esas personas. Tampoco podemos tomar una decisión de manera superficial o de manera rápida. No hay que saber entender por qué esa persona está esto, qué es lo que está haciendo en nuestra vida, cuál es la herida que nos está causando o por qué. Simplemente ya no tiene razón de ser que nos sigamos relacionando tan estrechamente como estábamos antes. Y esto lo digo en relaciones de pareja, en relaciones de amistad, en relacion de trabajo. A veces hay que tomar distancia y aceptar que lo que teníamos se acabó y aceptar que lo que teníamos se transformó. Por eso insisto hay que despegarse para seguir en camino y hay que caminar para seguir creciendo. Claro que la gente que nos aportó siempre va a tener un lugar importante en nuestro corazón, pero no podemos negarnos a dejar atrás a quienes ya no comparten un espacio existencial con nosotros, a quiénes ya no res conocemos en los valores que hemos decidido impulsen nuestro proyecto de vida. Estoy pensando, por ejemplo, los amigos de la infancia pueden que ya no tengan cabida en la vida de hoy. Los que fueron tus compañeros de farra en los años mozos de la adolescencia. Puede que ya no te convengan cuando estás iniciando tu vida matrimonial. Por ejemplo, los nuevos proyectos que emprendes te piden que te reúnas con nuevas personas. Algunos fracasan, por ejemplo, porque no han entendido que hay que romper algún tipo de relaciones y de situaciones. Yo creo y pongo ejemplos concretos. Si te casaste, por ejemplo, si has decidido iniciar una relación de pareja con alguien, pues tendrás que renunciar a tu vida de solteo a algunas prácticas y a algunos amigos que pertenecían a esa etapa de soltería. Es probable que algunos no lo entiendan, pero hay apegos que hay que romper o tal vez si comenzaste un nuevo reto laboral, pues ya no puedes estar todas las tardes con aquellos que compartías tantos ratos de ocio en la universidad y con los que podías tener conversaciones de horas y horas sin que se dijera nada serio, pues ya eso no va más en tu vida. Oye, cada vez que das un paso hacia adelante vas a necesitar ayuda idónea, pero esa ayuda no llega si el espacio está ocupado por alguien que no está sumando. Hay que saber despedirse sin rencores, sin agresividades, sin violencia, sin heridas, pero hay que saber ponerle punto final algunas relaciones que ya no están dando lo que se necesita. Hay que agradecer y hay que agradecer todo lo que haya que agradecer, pero también hay que tener claridad, la claridad suficiente para saber que no se puede poner en riesgo el futuro por mantener en el presente alguien que ya forma parte del pasado. Necesitamos vivir en libertad ahora. También sé que hay personas que perdurarán para siempre en el corazón de uno y que serán importantes siempre en la vida de uno y que, aunque haya mucho espacio en el que no nos encontremos, aunque haya distancias, cuando nos volvemos a encontrar, sentimos toda la utilidad, todo el aporte, todo el placer que nos da ponernos en contacto. Pero hay que saber discerdido. Discúlpame que te diga esto. Insisto en que algunos no lo van a entender, pero hay que saber que el futuro no se puede arriesgar por un pasado que ya fue, que ya cumplió su comedia. Ahora hay que levantar los ojos y mirar hacia adelante. Y me centré en las relaciones, pero también podrían ser en las cosas. A veces llego a unas casas y veo tantas cosas amontonadas y digo les hace falta liberarse de cosas. A veces pienso en el minimalismo existencial y recuerdo a Anthony de Melo cuando nos invitaba a viajar ligero. Sí, definitivamente a que viajemos ligeros, ligeros de equipaje, sin tantas cosas que nos y nos hagan perder el sentido de la vida. Para eso se necesita decisión y se necesita también firmiza carácter y entender que yo soy mucho más que las cosas las experiencias y aún algunas personas que han formado parte de mi vida piensa esto analízalo. Me gusta siempre conversar con ustedes. Si abajo ahí donde las distintas plataformas permiten comentarios, chéveres, chevere conversar y dialogar. Gracias por estar allí y si creen que este episodio le puede servir a alguna persona amiga, enviénselo. Todas las personas tienen derecho a decir no. Me gustó. Sí, me gustó, pero nosotros también tenemos derecho a compartir cosas que creemos les ayudan. Estamos en todas las plataformas, en Spotify, en Dezer, en Apple, en Amazon. Tú sabes