Resistir y vencer

La vida no es fácil, no siempre te genera contexto de confort y comodidad. Lo normal es que, para la realización de nuestros sueños, tengamos que resistir y batallar.
Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú y eso ya es la base para salir, a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes, Tú tienes que ser fuerte para ser feliz, debes ser una persona con mucha fortaleza interior. La vida no es fácil, La vida no siempre te genera con textos de confort y de comodidad. Lo normal es que para conquistar estar nuestros objetivos, para la realización de nuestros sueños, tengamos que batallar, tengamos que resistir, tengamos que luchar duramente y por eso tenemos que ser fuertes. Fuertes porque a veces las relaciones no funcionan y hay personas que se dedican a hacer el mal. Fuertes porque a veces nuestros esfuerzos no coinciden con los resultados que obtenemos. Fuertes porque a veces los problemas se vuelven demasiado complejos y no son fáciles de resolver. Fuertes porque a veces nos experimentamos débiles fÃsicamente y pasamos por momentos de enfermedad. Tú estás llamado a fortalecer todas tus habilidades, a desarrollar tus virtudes y a generar un proyecto de vida, que sea capaz de caminar en medio del desierto en busca de los grandes oasis, que sea capaz de llegar a puerto seguro a pesar de todas las tormentas en alta mar, que sea capaz de llenarte de alegrÃa y de gozo aún en medio de situaciones que podrÃan ser desalentadoras. Pero cómo soy fuerte? Cómo eres fuerte te? Propongo cinco tareas. La primera, yo creo que eres fuerte en la medida en la que desarrollas una mirada sensata de la realidad. Y una mirada sensata es aquella que analiza las situaciones en su proporción desde lo objetivo, es de lo fáctico, que no deja que los relatos mentales, de desgracia, de miedos nos hagan perder el control, que no nos permitan creer que estamos hundidos. No una mirada sensata cuando tú entiendes que tienes muchas bendiciones en tu vida, muchas cosas buenas en tu vida y hay otras que no son buenas que te ponen en riesgo, pero que las miras con sensatez. A mÃ, los libros sapienciales de la Biblia me enseñaron que el camino de la felicidad es el camino de la sensatez y el camino de la sensatez es el camino de la racionalidad. Es el camino de la gestación de emociones, de la gestión de emociones, del control de los pensamientos y de la expresión sana de lo que somos y sentimos. Sin una mirada sensata. Tú no vas a ser fuerte, porque a veces volvemos monstruos lo que tiene caracterÃsticas comunes dos. Yo creo que somos fuertes en la medida en la que somos capaces de ver el cambio como una oportunidad. Lo más constante en la vida es el cambio. Lo normal es que las cosas cambien y no le puedes tener miedo a los cambios. No le puedes tener miedo a que se te alborote un poco. Tu contexto vital. Tienes que ver los cambios como oportunidades de aprendizajes, de crecimiento, de resoluciones, de transformaciones. Cuando tú miras los campos como una oportunidad, te haces fuerte porque eres capaz de enfrentarlos sin miedo o gestionando bien el miedo. Entonces es importante que tu mirada sobre el cambio sea optimista, sea positiva. Lo tercero, yo creo que hay que tener claro cuáles son los objetivos y cuál es el propósito de la vida. Entre más claro, tengas tú tu propósito de vida más fuerte, serás, porque podrás construir acciones, podrás construir planes. Desde la certeza de qué es lo que quieres. Muchas veces tu debilidad, tu fragilidad es consecuencia de que no sabes qué quieres, de que no sabes cómo vas a seguir, de que no sabes cuál es el siguiente paso. Y claro eso te llena de miedos y te llena de errores y de desaciertos. Un elemento más, hay que ser un luchador, hay que ser un guerrero, una guerrera. Hay que entrenar constantemente, asà como para ser un buen jugador de fútbol, una buena jugadora de fútbol. Tienes que entrenar todos los dÃas fÃsica tácticamente, pues igual en la vida diaria, hay que entrenar. Cuáles son tus cualidades. Las estás entrenando, cuáles son tus deficiencias. Estás trabajando en fortalecerte allÃ, cuáles son tus entrenamientos de vida. Tienes entrenamientos fÃsicos, tienes entrenamientos mentales, tienes entrenamientos emocionales, tienes entrenamientos á espirituales. Cómo te entrenas para la vida, porque no vas a ser fuerte si no te entrenas. Y entonces Aquà están las jornadas espirituales que uno hace. Aquà están los momentos de ejercicio fÃsico que uno tiene. Aquà están los espacios de manejo emocional, porque necesito estar entrenado. Y el último aspecto, la última tarea que te propongo es tener una buena experiencia espiritual, una experiencia espiritual que te haga a marte, que te haga valorarte, que te haga confiar en ti, que te haga creer, en ti, conectarte con tu esencia, otear la vida, tener prácticas rituales que te ayuden a creer que tú eres capaz. A mà me da miedo todas esas visiones espirituales que parten de una concepción antropológica negativa donde el ser humano parece ser lo peor. No necesitamos una experiencia espiritual que te catapulte, que te haga vencer. Cuando presidÃa la eucaristÃa allá por los años noventa, en la parroquia del espÃritu Santo en Barranquilla, cuando iba a iniciarle EucaristÃa en s n en uo momento de diálogo con Dios. Yo siempre le decÃa permÃteme provocar con tu poder fuerza, fortaleza, alegrÃa y ánimo en las personas que celebran conmigo, porque yo creo que después de una experiencia espiritual, uno tiene que salir fuerte, a vencer y a seguir adelante. Trabaja en tu fortaleza. Tienes que resistir, tienes que vencer, tienes que ganar. Gracias por estar allÃ, Gracias por compartir conmigo este mensaje que busca ser alimento del alma y del espÃritu. Me puedes escribir ape Alberto José Arroba hotmail com y nos encontramos en Spotify, en Apple, en dice ojalá te, suscribas a los canales ojalá lo, comentes los califiques y nos acompañes en este proceso. Tú sabes boom Bux







