Dec. 3, 2023

Reconciliarse con los que amas

Reconciliarse con los que amas

Duele pelear con un ser querido, con una persona que amas. Por eso, quiero compartir esta reflexión contigo.

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Duele pelear con un ser querido, con una persona que amas. Por eso, quiero compartir esta reflexión contigo.

O por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor. Esto y eso ya es la base para salir a conquistar muchas mentas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes a veces el nuevo amanecer nos sorprende con el corazón triste debido a una discusión o a una pelea con alguien que amamos, con alguien que es muy importante en nuestra vida, con alguien con quien no quisiéramos estar nunca de pelea con quien nunca quisiéramos estar disgustados. Pero eso acontece, eso pasa muchas veces porque somos seres humanos condicionados, limitados, que vemos cómo se chocan nuestros intereses, que vemos cómo hay desencuentros y no nos comprendemos y tristemente, qué hacemos tristemente, cómo solucionamos esas situaciones. Quisiera proponerles algunas reflexiones para que cada uno de ustedes elabore una respuesta de cómo enfrentar esas peleas, esos conflictos con personas que son tan importantes y tan valiosas en sus vidas. Yo creo que lo primero es hacer un análisis y darnos cuenta de las razones de nuestra discusión o de nuestro conflicto ver si es una causa válida y justa. Es necesario que este análisis sea detenido y objetivo, esto es, que evitemos justificarnos o defendernos o excusarnos. Lo que necesitamos es tratar de entender qué pasó y descubrir si tuvimos nosotros la responsabilidad, porque nos equivocamos o no, o si fue la otra persona ver cuáles fueron sus razones por qué lo hizo. Esto es fundamental para poder encontrar un camino de solución. Para que este análisis sirva, es necesario que esté despojado de toda emoción negativa, de toda ira, de todo deseo de venganza o resentimiento, porque estas emociones no sólo nos hacen mucho daño a nosotros, sino que además nos distorsionan el análisis, la mirada de la realidad. Cuando tú estás lleno de ira, lleno de deseos de venganza, cuando tienes el corazón atiborrado de de de rencor entonces no tienes claridad para pensar, decir y hacer cosas que solucionen la situación y que te ayuden a seguir adelante. Por eso es bien importante que tú seas capaz de entender qué pasó un análisis. Lo más objetivo posible. Lo segundo es que gestiones bien tus sentimientos, que gestiones bien tus emociones, sabiendo que es más importante la otra persona que cualquier emoción que tengas en ese instante, sabiendo que esa emoción, por su estructura, va a pasar y que tu amor por esa persona vas a seguir presente. Entonces es necesario gestionar las emociones. A veces, esa gestión de emociones implica que evitemos o que nos apartemos de la discusión, ya que ésta se puede ir convirtiendo en un ir y venir de ofensas que hieren y que no nos permiten seguir adelante. Estoy pensando en peleas de padres y de hijos en los que se dicen cosas destructivas, cuando esa afiliación, esa paternidad, no va a cambiar nunca, entonces no vale la pena ofenderse, no vale la pena herirse? O estoy pensando en las peleas de los esposos, de las parejas que quedan después con un sentimiento de culpa muy grande por todo lo que han dicho, por todo lo que han hecho, porque se dejaron llevar por una emoción intensa que les hizo despreciar a alguien que realmente aman. Me pongo a pensar que si necesitamos reconciliarnos, necesitamos que baje la marea, necesitamos en entonces que las emociones estén más serenas, que estemos más calmos y que hayamos entendido qué pasó. Cuando tenemos clara esas dos premisas, sabremos también si es necesario que nosotros seamos los que tomemos la iniciativa y pidamos perdón y tratemos de reconstruir la relación, o si debemos esperar un rato a ver qué actitud asume esa otra persona que es tan importante para nosotros en caso de que haya sido la otra persona la causante del problema, consideremos que es necesario que ella debe caer en su error, caer en cuenta de su equivocación y que de muestras de que está arrepentida de que realmente quiere solucionar las cosas, porque tampoco podemos imponerle la reconciliación a quien no quiere, pero sí vale la pena que nosotros, de alguna manera tratemos de generar los contextos para que esa persona pueda tomar la iniciativa y pedir perdón, o simplemente tengamos puentes para que esa persona sepa que nosotros estamos en la actitud de reconciliarnos. Eso es fundamental, Eso es valioso, es necesario. Entonces es necesario y lo digo con firmeza que tú actúes con inteligencia, con prudencia, con justicia. Esto es, no podemos comportarnos como quien compra paz ni como el que por estar bien con la otra persona, no le permite que asuma sus culpas y sus responsabilidades, pues esto no sólo no le hace crecer, sino que, además, prepara la próxima pelea, prepara la próxima dificultad. También tengo que decir que me parece muy estúpido estar bravo, molesto, iracundo con quien sabemos, Es importante con quien amamos y con quien sabemos nos ama. Creo que la vida es muy corta para desperdiciar tiempos en esas peleas. Ah hubo la pelea, hubo el conflicto. Entonces busquemos manera de reconciliarnos. Busquemos pretextos para estar juntos. Busquemos pretextos para gozarnos la vida, porque, además, yo creo que la vida nos da siempre la oportunidad de desencontrarnos, para volvernos a encontrar y creo que ese volver a estar juntos es mucho más emocionante que lo que teníamos antes. No olvides que cuando la gente se muere o se va lejos, pesan mucho en el corazón los minutos que no se compartieron por estar peleados y molestos. Recuerdo un amigo que me decía se murió mi papá y se murió bravo conmigo y yo no fui capaz de tender un puente con él y ya no hay nada que hacer. Por eso necesitamos tener claro que amamos a esa persona y hacer todo lo posible para que las cosas vuelvan a estar bien, para que no haya ninguna razón de sentirnos culpables, pues hemos hecho lo que debíamos para que la relación continúe bien. Yo uso mucho mi experiencia espiritual para esto. Tengo momentos de oración. Hago oración por esa persona, por toda su vida y trato de no concentrarme en el hecho negativo que me ha molestado, sino que busco encontrar tantas bendiciones que esa persona me ha dado y les aseguro que tener ese momento de oración, que tener ese momento de paz, me hace generar emociones de reconciliación, de perdón y me ayuda a que la relación siga adelante, a que la relación sea definitivamente una oportunidad de plenitud, una oportunidad de gozo. Por eso, hoy te invito a reflexionar tres claves fundamentales. Una hace un análisis y trata de entender qué pasó dos gestiona bien tus emociones. No dejes que ellas te impulsen a equivocarte tres bien de puentes o genera contextos en los que esa persona pueda atender puentes cuatro si quieres una ñapa hora y ten momentos espirituales que te llenen de paz, que te llenen de serenidad, que te llenen de gozo. No vale la pena estar tristes y molestos con quienes son tan importantes para nosotros. No vale la pena malgastar la vida en peleas con quienes forman parte de nuestra felicidad. Gracias por estar allí. Gracias por los que nos escuchan en Spotify, en Dizer, en Apple, en Amazon, Lumbox, Hey, tú sabes