Jan. 25, 2024

¿Por qué fracasamos?

¿Por qué fracasamos?

Creo que hay que buscar, con amor y compasión, cómo estás enfrentando la vida y que estás haciendo para obtener ciertos resultados.

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Creo que hay que buscar, con amor y compasión, cómo estás enfrentando la vida y que estás haciendo para obtener ciertos resultados.

Bomba, por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad, por qué nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor. Esto y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes por qué fracasado me pregunta la señora mirándome a los ojos y esperando de mí una respuesta que le ilumine la vida. Ella es una mujer buena, inteligente que, sin embargo, ha vivido de fracaso en fracaso y ahora está angustiada y quiere entender qué es lo que ha pasado en su vida para poder intentar que la vida no siga ese mismo rumbo. Ella me mira y, además de la pregunta, me dice si es que es una persona con mala suerte si es que es una persona que alguien le ha hecho una maldición, si es una persona destinada a fracasar. La miro con ternura y le respondo con firmiza que no podemos caer en la tentación de creer que nuestro fracaso es causado por por algo n una realidad o entidad metafísica. Si tú crees eso, terminamos siendo actores de un libreto que otro escribió y terminamos a la manera de edipo, condenados por un relato histórico del que no podemos salir. Le digo que la respuesta la debe buscar en su propia historia. Las causas de su fracaso se deben encontrar en su actitud y en sus acciones ante la vida. Si te va mal, no es por alguna fuerza metafísica ni por un embrujo, sino por algo que no estás haciendo bien, en algo te estás equivocando, algún detalle, está pasando desapercibido y es muy importante para el resultado de tu acción. No creo que haya que buscar un brujo, un chamán moderno, un sacerdote con dones extraordinarios para resolver la situación a través de pases mágicos ni con ritos extraños. Creo que hay que buscar con amor con compasión, cómo estás enfrentando la vida y qué estás haciendo para obtener esos resultados. Eso le dije a ella que entonces aceptó tomarse un café conmigo para yo intentar proponerle algunas posibles causas y que ella lo analizara e intentara seguir adelante. Le dije algunas personas fracasan por conformistas. Sí, se recigran a lo que tienen y pueden. No se exigen, no se dejan desafiar por la vida. Prefieren la seguridad de no tener nada o tener muy poco que la aventura y el riesgo de navegar en busca del tesoro prefieren gozarse su pobreza, que arriesgar y conquistar todo lo que se merecen. Estos conformistas nunca tienen nada porque no luchan por nada, no alcanzan el éxito porque éste no le es atractivo. Es más, ni lo han contemplado en sus vidas. Una segunda causa es ingenuidad. Muchos confunden ingenuidad con bondad. Creen que ser bueno es renunciar a toda crítica, a toda lucha, a todo combate fuerte, a todo combate duro por la vida. Son los que no piensan nada malo de la gente y no se atreven a anticipar sus acciones. Son esos que confían bondadosamente en todo lo que les plantean y terminan engañados y terminan tras de una quimera irrealizable. Son esos que creen en cuanto discurso, oyen y se embarcan en proyectos sin hacer análisis objetivos, sin comparar con otras situaciones sin escuchar a los críticos. Son esos que confían de manera ingenua y claro fra casan porque los proyectos estaban llamados al fracaso y seguro, si ellos hubieran hecho un análisis detenido inteligente, se habrían dado cuenta de ello y no se habrían embarcado en esa empresa, en ese proyecto. Que quede claro. No estoy haciendo una invitación a prejuzgar, ni estoy creyendo que la maldad es un valor, ni estoy diciendo que haya que vivir exageradamente prevenidos. No, lo que estoy es haciendo una invitación a darse cuenta que la vida tiene características que no podemos despreciar y en las cuales tenemos que hacer nuestros proyectos, que necesitamos ser objetivos, críticos inteligentes a la hora de embarcarnos en cualquier viaje. La tercera posible causa es la inseguridad. Algunos nacidos en hogares de padres, sobre protectores y educados con los no se pueden, no eres capaz, no lo intentes, no saldrás adelante, han interiorizado un miedo ante la vida que los lleva a fracasar, que los lleva a sabotearse siempre. Estos viven asustados frente a todo lo nuevo. Comunican ese miedo a todos aquellos a los que se acercan y así no pueden triunfar. Lo más seguro es que los otros se aprovecharán de ellos y les harán pagar lo injusto. Estas personas tienen que trabajar en su autoestima, tienen que confiar en sí mismos, tienen que descubrir sus cualidades, sus habilidades, sus capacidades y ponerlas al servicio de sus objetivos, de sus sueños. Estas personas tienen que saber que son valiosas, que tienen mucho que dar, mucho que lograr. Una cuarta posible causa es que son personas que eligen malos, compañeros o equivocados, compañeros de camino. Los proyectos no se hacen solos, se hacen con otros. Y entonces, claro, a veces por nuestra estructura emocional, por nuestras taras, por nuestros traumas, terminamos trabando relaciones con personas que nos dañan, con personas que se aprovechan de nosotros, con personas que nos cambian un poquito de atención, un poquito de compañía, por mucho sufrimiento, a veces por miedo a estar solos. Terminamos con personas que no aportan nada, que no nos ayudan a salir adelante. La miré a la señora con la que conversaba en el café y le digo seguro hay muchas otras actitudes, pero lo que sí quiero dejar claro es que la razón está en la persona, en su actitud, ante la vida y su actuar, no en ningún ente del más allá. Lo que sí quiero dejar claro es que podemos analizar lo que no estamos haciendo bien sin culparnos, sin destrozarnos con epítetos, sin odiarnos desde la compasión y desde el cariño. Mi interlocutora queda pensativa yaciente, pero ensaya nuevas preguntas quedarán para otros episodios. Por lo pronto, A ti que me escuchas esta ex pnto, te invito a reflexionar y a analizar críticamente lo que estoy diciendo. Gracias por estar allí, gracias por compartir conmigo este podcast que busca ser alimento para el alma y para el espíritu. Estamos en Spotify y en Dizer, en Amazon y en Apple y en todas las plataformas. Tú sabes