Nov. 9, 2023

¿Por qué a quienes amamos, son quienes más nos hieren?

¿Por qué a quienes amamos, son quienes más nos hieren?

Esta pregunta me la hicieron recientemente y no es fácil responder esta pregunta.

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon

Esta pregunta me la hicieron recientemente y no es fácil responder esta pregunta.

Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes en estos días, en una entrevista de esas que me acostumbran a hacer, me preguntaba a alguien cara seria y casi que esperando de mí una fórmula mágica, por qué las personas que amamos son las que más nos hieren, son las que más daño nos causan. Yo sonreí porque no es fácil responder esa pregunta. Y no es fácil responder esa pregunta porque se parte de una afirmación negativa. Yo no sé si es cierto que las personas que más amamos son las que más nos ieren. Yo lo dudo a mí particularmente las personas que más amo me generan mucho placer y me generan mucha alegría. Sin embargo, ensayé una respuesta y creo que ante las personas que amamos estamos sin defensa y entonces recibimos sus actitudes y sus acciones plenamente ante otra persona, tú y yo estamos prevenidos. Sospechamos de lo que van a hacer o de lo que van a decir. Tenemos escudos emocionales para defendernos, pero cuando nos sentimos amados, dejamos eso a un lado y nos abrimos totalmente, nos exponemos totalmente. No nos da miedo ser vulnerables, no tratamos de protegernos, sino que simplemente somos y tal vez por eso podemos terminar lesionados y heridos más profundamente. La verdad. Creo que esa puede ser una explicación y creo que no hay muchas maneras de evitarlo, porque amar con sospecha, amar con desconfianza no es amar. Uno ama entregándose al otro. Uno ama inteligentemente racionalmente, pero sin dobleces, sin mentiras, sin engaños, es decir, no creo que se pueda evitar que uno salga lesionado de experiencias de amor no lo cree. Por eso, lo único que tú y yo podemos hacer es establecer relaciones en las que nos cuidemos unos a otros, cuidemos a los que amamos. Evitemos reacciones que los lastimen, evitemos reacciones que les causen heridas. Tratemos de comportarnos desde la sinceridad, desde las buenas intenciones, desde la bondad, desde la solidaridad, desde esos valores que aseguran que el otro va a estar bien. Luchemos por ser personas, es decir, hombres y mujeres que no lastimen a los que aman. Seamos asertivos, esto es, sepamos decirles cosas. Digamos la verdad en el momento, indicado en el lugar, indicado con el tono, indicado con las emociones correctas, para que así nuestras palabras no terminen maltratando al otro, no terminen causando unas heridas profundas en el corazón del otro. Seamos proactivos, esto es, no nos dejemos llevar por los impulsos emocionales. Pensemos antes de reaccionar, Tratemos de tener conciencia de las consecuencias que nuestras palabras y nuestras reacciones ocasionan en las otras personas. Cuando tú y yo somos más asertivos, somos más proactivos, seguros, podremos controlar mejor el efecto de nuestras palabras, de nuestras acciones, de nuestras actitudes en la vida de los demás. Oye el amor. Se tiene que notar se tiene que hacer realidad, en palabras, en actitudes, en acciones. Por eso creo que lo que necesitamos es esforzarnos, por hacer que cada una de nuestras manifestaciones sea cuidadosas para no hacer sufrir a las personas que tanto nos aman la respuesta como que no dejó muy convencido a mi entrevistador. Él volvió a insistir, pero tenemos que evitar que las personas que amamos nos hieran y entonces yo le volví a insistir. Oye. Se trata de un riesgo. Se trata de la condición del amor. El amor es así. El amor está caracterizado. Por eso, el amor implica apertura, total, confianza total. Por eso lo que necesitamos es analizar bien con quién nos relacionamos. Por eso no podemos caer en la trampa de esas afirmaciones poéticas de que el amor es ciego. No. El amor no tiene por qué ser ciego? El amor tiene que ser racional, inteligente. Debemos tener los ojos bien abiertos para saber realmente con quién estamos trabando un vínculo. No podemos caer en esa trampa de que el amor es desinteresado. No, el amor tiene unos intereses concretos. Seguro, no es interesado materialmente, seguro. No puede ser un amor comprado, como nos enseñó uno de los poetas Vallenatos, pero sí tiene que ser un amor interesado en cuanto uno espera del otro bondad solidaridad, sinceridad, uno espera unas reacciones que le permitan a uno sostener vínculos sanos. O necesitamos saber con quién trabamos esa relación, ese vínculo afectivo que llamamos amor. No podemos hacerlo desde la poesía? No podemos hacerlo desde el cerrar todos los ojos y desde abandonarnos. No no podemos, porque el amor implica confianza, implica vulnerabilidad y eso siempre genera riesgos, riesgos que tenemos que asumir. El entrevistador sonrió. No creo que haya quedado convencido, pero es lo que pienso, es lo que creo. Necesitamos construir relaciones sanas para que el daño sea el menor posible, para que el riesgo esté controlado, sabiendo nosotros que las experiencias humanas tienen un margen de incertidumbre que nos obliga a ser muy mesurados y nos obliga a estar muy atentos a la vida. Por eso me gusta hablar del amor como cuidar al otro. Cuando me preguntan qué caracteriza el amor, siempre digo cuidar al otro. No le creo a nadie que dice me ama si no me cuida. Si no me cuida, no le creo que me ama. Es así de simple, Es así de claro para mí es lo que he expuesto en mi libro Amar es ganarlo todo que los invito a ustedes a conocerlo, a leerlo allí. Planteo unas pautas muy concretas de cuidado. Por qué necesitamos el cuidado para construir relaciones sanas. Estoy feliz en estos días porque salió un libro que es conmemorativo de todas las reflexiones a estos veinte años del oracional, El man está vivo, se llama lo racionalista, vivo y contigo. Son las selecciones de las mejores reflexiones que hicimos a lo largo de estos veinte años de estar publicando La oracional, El man esta vivo ya está en todas las librerías del país. Oye, gracias por estar con nosotros. No sé conversenme abajo si ustedes están de acuerdo con mi respuesta a ese entrevistador. Gracias por compartir conmigo estos mensajes sencillos, estas reflexiones muy sencillas, que buscan generar preguntas y que buscan generar nuevas actitudes. Estamos en Apple, estamos en Deazer, estamos en Amazon y estamos en Spotify. En nuestro canal boom Box, tú sabes boom Bux