Oración de poder

Quien cree en el poder de la oración, podrá estar tranquilo de que sus plegarias serán escuchadas.
Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes creo en el poder de la oración. Creo en ese momento especial, en el que nosotros nos conectamos con nuestra esencia y nos abrimos a la presencia de Dios, sé que muchas personas tienen distintos métodos y distintas formas de vivir la experiencia de la oración. No creo que haya un método, Creo que hay tantos métodos como tantos maestros de oración, pero creo que lo importante es tener conciencia de cómo la oración genera unos efectos muy importantes en nuestra vida. De cómo la oración potencia nuestro ser y nos hace fuertes para vencer. No creo en la oración como una acción mágica que resuelve problemas con chasquidos de dedos. No creo en la oración como una abra cadabra. Creo en la oración como una relación Ãntima e intensa con Dios que nos permite seguir adelante en medio de las adversidades de la vida. Hoy quiero proponerte a ti los pasos que yo alberto, José Linero Gómez usa en su experiencia de oración. Yo no me creo maestro de la oración, pero vivo una experiencia que me hace ser feliz en medio de todo lo que tengo. Lo primero, para mà es muy importante tener un espacio de intimidad. Creo que la oración por ser una conexión Ãntima y por ser una conexión con la divinidad, es decir, un paso de trascendencia exige que yo me desconecte de mà relaciones cotidianas, de mis espacios cotidianos. Y entonces en el silencio, entonces en la soledad, entonces en ese momento mÃo y de él abro el corazón y comienzo un diálogo que me permita sentirme amado y bendecir. Para mÃ, el primer punto es reconocer que la oración personal es Ãntima, No tiene por qué ser algo que comparto con otros. Para eso está la oración o la meditación comunitaria, o la asamblea o la celebración, el n o en la que estamos haciendo vida, los sacramentos. Pero para mà lo primero es intimidad. Yo me desconecto fuera celular, fuera a pantallas, silencio, recogimiento, interiorización. Lo segundo que hago es tomar conciencia del momento en el que estoy de mà aquà y de mi ahora, porque creo que mi historia tiene que ser el contenido de mi oración. Y si es mi historia, tengo que entender qué estoy viviendo, qué estoy sintiendo, cómo estoy construyendo la vida en ese instante. Sir Yo, cuando estoy triste, eso es lo primero que hago de reconocer que en ese momento, ando triste, que en ese momento, ando sin esperanzas, que en ese momento, ando golpeado y esas emociones se vuelven contenido de mà diálogo con Dios de mÃo o porque si no es enajenación, sino es alienación, si yo no tomo conciencia de quién soy, de dónde estoy y qué estoy haciendo. Mi experiencia adoración termina siendo desencarnada. Entonces terminó diciendo cualquier cosa y termina siendo una experiencia fútil, una experiencia que no aporta nada inocua a mi vida diaria. Lo tercero que hago es sentirme ante Dios decir no es un momento cualquiera de recogimiento, no es un momento cualquiera de toma de conciencia de quién soy. Es una experiencia de diálogo con él. Entonces hago presencia que él, hago conciencia de que él me convoca, de que es él el que me invita, de que él está allà conmigo, de que sus ojos están puestos en mà con la ternura y con el amor de siempre, que está allÃno para agredirme, no para ra señalarme, no para atacarme, sino que está allà para acogerme, para acariciarme y hacerme feliz lo. Cuarto, yo agradezco la vida. Yo quiero vivir desde el poder del agradecimiento. Yo quiero saber que, además de todo mi esfuerzo, que además de todos mis méritos. Lo que vivo es también un regalo, es también un don y quiero ser agradecido. Yo no quiero ser un humano de esos que se cree que todo lo merece y que vive amargado porque no recibe todo lo que cree que merece. No yo soy y quiero ser un humano que dice oye. Soy bueno para esto. Hago bien ese trabajo, pero agradezco las palabras, las bendiciones, los abrazos, los besos, los amigos, las amigas, mi pareja, mi trabajo, mi salud. Agradezco todo y cuando agradezco, me enfoco en todo lo bueno que tengo, Y eso sirve como catalizador de mi experiencia de oración, de mi experiencia de crecimiento. Luego del agradecimiento, hago un proceso de intercesión. Pienso en los que amo y pido por los que amo, y yo tengo la certeza que mi oración por los otros, genera un valor que los transforma, que los ayuda, que los toca. No sé cómo sea. No me vayas a preguntar ahora Alberto y cómo lo explico. Son tÃficamente no lo sé, pero estoy seguro que cuando yo oro por mi mamá, que cuando yo oro por mi pareja, que cuando lloro por mis hermanos, mis sobrinos, en ese momento Ãntimo, se genera un valor que los toca y los transforma a ellos y causa cosas buenas en la vida de ellos. Creo eso y por eso intercedo y luego sÃ, yo saco mi pliego de peticiones. Yo no tengo miedo de sentirme necesitado ante Dios. Yo no tengo miedo de decirle Dios, ayúdame en esto, en esto, en esto y en esto yo no tengo miedo de decirle. Señor hay cosas que me están faltando, Hay cosas que no he podido lograr. Yo no tengo miedo de pedir Y lo hago no desde la humillación, sino desde la confianza, no desde no tengo nada o no, no, no lo hago desde el saber que estoy ante alguien que me ama y que me ama hasta al extremo y pido y sabe qué pido con bastante especificidad. Yo por poner un ejemplo sencillo. Si voy a pedir un carro hasta marca pide usted sabe, es decir, hombre obvio que yo no pido carlos. Verdad, eso los trabajo, bueno, no los tengo además, pero sÃ, busco que sea muy especÃfica, mi súplica mi petición, porque eso no solo me hace ubicarme a mà en lo que quiero, sino que además me permite encontrar la acción de Dios fuerte. Yo te invito a revisar estos pasos. Es el poder de la oración, no es magia, no es su plantación, no es fantasÃa es el compromiso que se genera en tu corazón desde la experiencia espiritual que tienes. Hora hora, ten prácticas espirituales. Si no eres creyente igual, ten prácticas espirituales cualquiera que tú uses. No sé de pronto la meditación, de pronto las acciones artÃsticas que te hacen elevar el espÃritu, pero encuentra cómo conectarte con tu esencia, cómo otear la vida y cómo relacionarte con Dios. Oye, gracias por estar allÃ. Te deseo todo lo bueno. Te animo a dar lo mejor. Gracias por compartir este pequeño episodio con tantos amigos, con tantas amigas si me puedes escribir, preguntar cosas o proponer temas o hacer comentarios. P Alberto José Arroba Hotmail allà te leo oye estamos en Apple enero. Me encanta como la comunidad de Diazer está creciendo y también en Spotify. Tú sabes







