Más que preocuparte, ocúpate

Preocuparse es una manera de estar atento y reconocer que necesitamos hacer algo. No te niegues a preocuparte, pero lucha por resolver el problema. Tú estás llamado, llamada, a trabajar con todas las fuerzas de tu ser.
Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes una señora está llorando. Otra se le acerca y conversa con ella. Yo me acerco lentamente para ver en qué puedo ayudar. Mientras me voy aproximando, escucho que una le dice a la otra a la que llora no te preocupes ocúpate la otra se secan las lágrimas y las dos me sonrÃen y siguen adelante. A mÃ, particularmente la frase me queda sonando en la cabeza. La he escuchado muchas veces, la he leÃdo y es una de esas expresiones que se repiten pero que tienen mucho poder. No te preocupes ocúpate. SÃ, es una frase fuerte, es una frase que abre caminos, es una fuerza que recorre todo el ser de quien la pronuncia. Oye, tengo que dejar claro que no se trata de despreciar la prepon ocupación. Creo que no vale la pena sentirse mal porque uno se preocupa. Al fin y al cabo, la preocupación es una forma de reaccionar ante un peligro, ante un problema. SÃ, es un mecanismo de alerta necesario y creo que tiene su sentido su función en nuestra vida. Preocuparse es una manera de estar atento y de reconocer que necesitamos hacer algo. Vale la pena preocuparse. Pero ojo lo que creo que la frase dice. Lo que creo que esa señora le comunicaba a su amiga que lloraba es que no podemos vivir continuamente en la preocupación. No podemos hacer de la preocupación una constante, porque ella debe cumplir la función de ponernos alerta, de hacernos entender que hay una amenaza, que tenemos que actuar con inteligencia y con responsabilidad, y debe ceder espacio a la acción Y debe ceder espacio al actuar. Claro, es necesario sentirse inquieto por el peligro, pero se requiere hacer algo, tener un plan de acción para enfrentarlo, para superarlo. Lo triste es que muchas personas hacen de ese estado de preocupación su manera de vivir una actitud constante y no salen de allÃ, no se mueve, no intentan resolver las dificultades, sino que conscienten la preocupación. Y eso entonces termina haciendo daño. Porque te inmoviliza, porque no te permite pensar con claridad, Porque te meten un cÃrculo de destrucción, porque hace que vayas cayendo en el pozo sin fondo del desespero de la angustia de creer que todo está perdido. Oye, a TI que me escuchas, te digo está bien que te preocupes, pero no te quedes en la preocupación. Ocúpate. SÃ, a TI, te invito a que seas capaz de precisar realmente qué es eso que te está generando. Es alerta de escrÃbelo te en claro cuál es su tamaño, cuál es su dimensión, qué lo causa, qué efectos puede hacer en nosotros. Y, por último, pregúntate cómo puedes tú actuar, qué tienes que hacer. Esas preguntas son las que te van a mover a ocuparte, son las que te van a revelar el camino a seguir, son las que te van a mostrar en lo que tienes que trabajar para encontrar solución? Para estar seguro, Para estar segura, tú eres capaz, tú eres una persona valiosa. Tú eres una persona con habilidades, con capacidades, con destrezas que te van a permitir encontrar la solución. Pero para ello tienes que abrir la puerta y salir ahora. No tengas miedo de pedir ayuda, No tengas miedo de extender tu mano y decir oye solo. No puedo, solo, no soy capaz. Siempre es necesario pedir ayuda adecuada. Y subrayo esa palabra adecuada porque a veces el problema no está en pedir ayuda. El problema está ahà en quién le pedimos ayuda. A veces pedimos ayuda a personas que no pueden ayudarnos porque no están preparadas, no son idóneas para hacerlo. Estoy seguro que si pides ayuda a la persona adecuada, encontrarás la fortaleza y encontrarás la soporte para vencer. Ocúpate, ocúpate. Haz hasta como terapia nos genera unas emociones muy importantes en nuestra existencia. Ahora, cuando hago este podcast, este mensaje para cada uno de ustedes, vuelvo a pensar en la señora que lloraba y espero que haya podido aceptar la dificultad y haya logrado trazar un plan de acción que le haya permitido triunfar y vencer. Estoy convencido que siempre poder. Sà soy un optimista constante. SÃ, creo en el ser humano, creo en nuestras fuerzas y en nuestras capacidades. Por eso el mencio para ti hoy y te lo digo mirándote a los ojos, con amor, con solidaridad. No te niegues a preocuparte, pero, por favor, lucha por resolver el problema. No dejes que la preocupación te paralice tú estás llamado, llamada a trabajar y a luchar con todas las fuerzas de tu ser. Gracias por estar allà y gracias por compartir conmigo este mensaje. Estamos en Spotify, suscrÃbete, al canal qué emoción. Compartir contigo en Apple, suscrÃbete, en Disers, suscrÃbete. O si crees que este episodio le puede servir a algún amigo o alguna amiga, envÃaselo de verdad que eso nos ayuda a todos. Te deseo lo mejor. Creo en ti, ConfÃo en ti y estoy seguro que serás siempre mejor. Ãnimo. Tú sabes bu







