Fe que te hace felíz

En varias oportunidades te he mencionado el gran poder de la fe. Por eso quiero pedirte que sigas teniendo fe y esperanza.
Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gustan la asertividad, por qué nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes, creo que es necesario vivir con fe. Si alguien me preguntara qué es fundamental para la vida, yo le dirÃa vivir desde la fe. En principio, creo que desde una fe natural, esa fe que te hace creer en ti, esa fe que te hace creer en tus padres, en tu pareja, en tus amigos, esa fe que te hace creer en el proyecto que estás construyendo, esa fe que te llena de fuerza para no desfallecer ante las dificultades, pero también creo que es necesario una fe espiritual, una fe que trascienda los lÃmites de nuestro control y, de alguna manera, busque el sentido en el misterio. Yo soy una persona creyente. Tengo una experiencia de fe. No vivo buscando imponerle mi fe a nadie. Al contrario, la comparto con sencillez en libertad, sabiendo que cada uno es libre de sus propias decisiones y opciones. Pero a mi vida le ha dado mucho sentido tener una fe religiosa, creer en Dios, particularmente desde la experiencia católica, verdad o otra lo hacen desde la experiencia más cristiana, otros desde el islamismo, otros desde el judaÃsmo, otro desde el budismo. Bueno, cada uno desde su propia experiencia. Pero creo que eso nos ayuda mucho, y hoy quiero insistir en alimentar tu fe, en alimentar tu fe natural, es decir, en creer en ti y en las posibilidades que están alrededor tuyo, pero también en alimentar tu fe espiritual, tu fe religiosa. Para ello, creo que debemos tener claro qué es la fe. Sin duda es un don, es una certeza. A mà me fascina la definición de fe que nos hace entender. Qué es la certeza de lo que todavÃa no ha sucedido, la certeza de lo que no puedo tocar, la certeza de lo que no está allÃ, pero sé que va a estar. Yo creo que es un regalo. Yo creo que es una realidad que llena el corazón y que desde dentro nos invita a vivir con fuerza. Para mÃ, la fe, además de un don, es una tarea, es una opción de vida. Cuando yo digo que tengo fe, lo que estoy diciendo es que asumo algunas realidades como referentes de mi existencia. Cuando yo digo que tengo fe, en Jesús de Nazaret. Lo que estoy diciendo es que la persona de Jesús, su causa, su ministerio, su forma de vivir, se vuelve un referente de vida. Para mÃ, yo imagino que eso es lo que pasa en la vida de alguien que pertenece al judaÃsmo o de alguien que pertenece al islamismo. Esto es fe, es decir, yo quiero vivir mi vida de acuerdo a esa forma, de acuerdo a ese referente, de acuerdo a esas opciones. Por eso no hay fe sin libertad. Por eso es que algunas veces me da miedo la manera como algunos evangelizan y catequizan, porque lo hacen desde la imposición, desde el miedo. Y cuando tú anulas la libertad, el libre albedrÃo, ya no hay FE. A mà no me gusta cuando la gente me dice es que yo estoy seguro de eso, porque a mà me parece que la seguridad es conocimiento y el conocimiento no es fe. La FE es una apuesta, es un como sÃ, entonces, para mà es fundamental primero entenderla como una opción de vida. Segundo, hay que entenderla como una praxis diaria. SÃ, la FE no es un momento. La FE es algo que tengo que vivir diariamente continuamente. Perdónenme ustedes. Pero por eso es que yo creo que algunos creyentes terminan frÃos en su experiencia de FE porque no la viven a diario. No basta con que yo un dÃa haya decidido creer. Es necesario decidir diariamente, que voy a creer es como el amor. Es una praxis diaria, es una praxis continua, es un hacer no es una declaración, no es decir yo creo no es mostrar a diario, vivir a diario creyendo. Entonces, si no es una praxidiaria. Si no es un continuo hacerse termina siendo una intelequia que nada, nada aporta la vida. Tercero, yo creo que se abre y se expresa en actitudes y acciones. Yo creo que lo mejor es que a la gente se le note, que cree, no que digas simplemente yo creo, sino que tus actitudes, tus acciones muestren que crees que tu manera de vivir, que tu manera de hablar, que tu manera de actuar nuestra, que tú eres una persona de fe, una persona creyente. Eso es fundamental. Si no se expresa asÃ, olvÃdate. Es difÃcil de creer. Y un elemento s so es que yo creo que está caracterizada por la comunidad. Siempre es una experiencia con otros. No puede ser una experiencia que se viva en el rincón de mi existencia alejado de los demás. Si la fe no me lanza a ser una mejor persona con los otros. Yo no creo que tengas sentido. Tú puedes estar lleno de dones, puedes tener todos los talentos, puedes tener todos los postdoctorados que quieras. Puedes ser el mejor polÃgrata del mundo, pero si no eres un buen ser humano con los demás, de qué te sirve. Lo mismo pasa con la FE. Puede ser una gran creyente, un gran creyente, pero si no tienes buenas relaciones con los otros, si no construyes con los demás una buena experiencia de comunidad, no hay maneras. Entonces hoy quisiera invitarte a alimentar tu fe. Yo no quiero que creas en lo que yo creo. Yo quiero que disciernas bien en qué crees revises tu fe y desde ella la alimentes y busques la manera de ser cada dÃa un mejor ser humano. Cuando yo reviso mi propia existencia, me doy cuenta que la FE me ha hecho ser mejor, mejor, hermano, mejor hijo, mejor pareja, mejor compañero de trabajo. Cuando yo miro mi vida y veo mis errores que han sido bastantes y ahora veo que tengo otras actitudes y otras maneras de vivir, yo digo chevere mi creer, mi confiar me ha hecho ser un mejor tipo, sino para qué sirve, si es solo para rezar, para orar o para meditar o para participar de acciones litúrgicas o para entretenerme. Yo no creo que valga la pena. Por eso A veces a mà no me da miedo cuando alguien que me ha conocido en el pasado me dice sÃ, pero usted en el pasado hacia esto, SÃ, pero ya no. SÃ, pero usted en el pasado se comportaba de esta manera. SÃ, pero ya no. He podido transformar mis acciones y he podido mejorar, porque yo creo que de eso se trata la vida de ser cada dÃa mejor ser humano y vale la pena la fe si me hace mejor a mÃ, particularmente mi fe en Jesús de Nazaret, que vivo en la Comunidad Católica, me hace mejor ser humano. Si no no tiene sentido, sino es como un viverón, un chupo. Se sabe, los chupos esos que le ponÃan a los niños antes que espero que ya no le pongan, porque eso termina bañándole la dentadura. Pero a los niños pequeños les daban un chupo. Te acuerdas y qué hacÃa ese chupo. Simplemente los entretenÃa, no los alimentaba, pues algunas expresiones de fe pueden ser como ese chup entretienen pero no alimentan, en cuanto que no nos hacen ser mejores seres humanos, en cuanto no nos hacen crecer Oye revisa lo que te he dicho y con tranquilidad, con serenidad, revisa tu experiencia de vida diaria y pregúntate si eres un mejor ser humano, Pregúntate si eres una mejor persona. Gracias por estar allà y gracias por compartir conmigo este momento este mensaje que quiere ser alimento para el alma y para el espÃritu. Me alegra cuando me aparece en los canales de Spotify o de Apple o de diser más compartido. J yo me emociono porque digo de eso se trata a mà particularmente. Lo que más me gusta es que muchas más personas formen parte de esta comunidad y si puedes evaluar el canal hazlo que yo disfruto tus comentarios, insisto tú puedes ser mejor y puede ser más feliz. Tú sabes







