Evitando los “Te lo dije”

Es importante aprender a escuchar y también movernos del ego, de ese relato embustero que nos hace creer que siempre tenemos la razón.
Bomba, por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes te lo dije, le gritaban, es que te lo dije, pero tú no haces caso. Ahà están las consecuencias. Asà le hablaba una mamá a su hija adolescente que seguro se habÃan metido en un tremendo dÃa un lÃo que muy seguramente estaba anunciado. Yo seguà del arco, pero me fui pensando en esa frase tan terrible, tan repetida y tan cierta. Te lo dije, esa frase que uno no quisiera escuchar, pero que muchas veces ha escuchado esa frase que devela nuestra terquedad o nuestra falta de análisis, que devela nuestra confianza ingenua o simplemente nuestra tosudez. Esa frase nos la siguen diciendo porque tal vez somos sordos, sobre todo a los que no nos gusta oÃr, que regularmente son aquellas personas que realmente nos quieren, nos aman y quieren decir algo verdadero, algo que debiéramos escuchar con atención, o que tal vez son nuestros crÃticos, nuestros enemigos, y que tal vez por eso están diciendo la razón. Yo estoy convencido de que muchos de los fracasos que hemos tenido eran crónicas de un fracaso anunciado. Tal vez se nos habÃa advertido, se nos habÃa indicado, se nos habÃa explicado, pero no nosotros. Tercamente insistimos en hacer lo que no era conveniente, lo que no era inteligente, porque, y como colmo, nosotros preferimos hacer lo contrario a lo que nos dicen y decimos que es por un ejercicio de libertad, cuando realmente la libertad ir escuchar a los otros, analizar lo que los otros dicen, entender las consecuencias de lo que vamos a hacer y dejarnos iluminar por el consejo amable y atinado que alguien está haciendo, o por la advertencia ruda que alguien nos está compartiendo, cuidado a veces por llevar la contraria, por creernos dueños de la verdad, desafiamos al mundo entero, desafiamos la lógica, la racionalidad, la inteligencia y terminamos metidos en unos problemas tremendos inmensos e innecesarios. Y lo hacemos tal vez para demostrar que hacemos lo que nos place, que somos libres y cuando nos enfrenta mons a las consecuencias del error decimos, es que somos asÃ, es que asà nacimos, es que asà crecimos y que tomamos las decisiones en ese marco de referencia. Y ya oye yo hoy, quiero mirarte a los ojos a través de estas palabras que pronuncio en este podcast y recordarte que podemos romper ese esquema, porque no tiene sentido seguir equivocándonos absurdamente. Para qué esa actitud orgullosa, para qué obstinarnos en esa actitud que nos lleva al fracaso, No tiene sentido ser prepotentes y quedarnos solos y vacÃos, porque ya nadie quiere estar a nuestro lado. Y creo que la manera de romper con esos esquemas primero es aprender a escuchar. Yo sé que a nosotros no nos enseñaron a escuchar. Sé que nos celebraron las primeras palabras. Sé que nos hicieron qué sé yo, recomendaciones para hablar, pero no nos hicieron entender que la escucha es muy importante, que es necesario prestar atención a las palabras ajenas, que es necesario intentar comprender la realidad y la parte de verdad que exponen las palabras de los otros. Y no digo que escuchar es hacer simplemente lo que los otros dicen y perder la autonomÃa. No. Lo que estoy diciendo es que para ser verdaderamente autónomos, s u s s ando con decisiones inteligentes, precisas motivadas por la sabidurÃa del que toma tiempo y dicierne. Es necesario escuchar, es necesario abrir el corazón, abrir el alma toda a esas personas. Y aquà les he dicho que una escucha activa está caracterizada por la atención, por la apertura y por la acogida del otro, es decir, por enfocarnos en lo que el otro está diciendo darle la oportunidad de que aquello que emite pueda ser cierto y por estar dispuesto a ir más allá de las palabras y del mensaje y toparnos con el ser y toparnos con lo que el otro es oye. Dejar de escuchar a los otros es un riesgo, es encerrarnos en la única visión del mundo que nos dan nuestros ojos, es perder la amplitud y dejar de ganar. Por eso creo que es bien importante aprender a escuchar, pero no sólo aprender a escuchar, sino movernos de lejo, movernos de ese relato embustero que nos hace creer que siempre tenemos la razón movernos de esa actitud soberbia, de suponer que la única verdad es la que nos asiste a nosotros. Movernos de allà es fundamental. Yo no digo que para abdicar nuestro sentido ni para abdicar nuestra posibilidad de tener razón, pero sÃ, para dudar y para distinguir es necesario ver las consecuencias de lo que vamos a hacer, y esas consecuencias normalmente son señaladas por las personas que están alrededor. SÃ, muchas de esas personas son capaces de ver lo que nosotros no vemos y nos señalan las posibilidades de consecuencias oye. Hoy te quiero invitar a darte tiempo para que descubras las luces o tal vez las sombras de lo que están diciendo los que están cerca. Hoy te quiero invitar a no desechar rápida y superficialmente lo que nos dicen. Hoy te invito a ser humilde, humilde como el que baja la cabeza y trata de entender las lógicas de los demás. A veces escuchamos de esta manera como lo estoy planteando y decimos no no tienes la razón, pero no podemos actuar sin esa posibilidad, sin esa actitud. Oye ten claro que tú tomas las decisiones. No puedes ceder esa posibilidad. Eres tú quien toma las decisiones. Pero, por favor, asesora a TI escucha voces, disonantes, voces que se atrevan a llevarte la contraria. Incluso escucha a los que no quieren hacerte bien, porque en esas lógicas raras de la vida también te pueden ayudar. SÃ, escucha para que luego no tengas que enfrentarte al lo dije que duele tanto. Gracias por estar allà y gracias por compartir conmigo esta sencilla reflexión que busca ser ánimo y fuerza para TI. No olvides si crees que este episodio le puede ayudar a alguien envÃasela. Estamos en todas las plataformas, en Amazon, en Apple, en Deezer y también en Spotify. Tú sabes Boom Bu







