Evaluando nuestro rumbo

La vida es fruto de nuestras decisiones, por eso hay que saber cuál es el rumbo de nuestra vida.
La vida es fruto de nuestras decisiones, por eso hay que saber cuál es el rumbo de nuestra vida.
Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad, por qué nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes hay que saber, detenerse, interiorizar y entender cuál es el rumbo que lleva nuestra vida. Quien no sabe para dónde va termina en donde no quiere. Por ello, hay que aprovechar las oportunidades que nos dan las maneras como hemos organizado el tiempo para hacer ese ejercicio de valur y de entender qué dirección llevamos en estos dÃas, que estamos prontos a cambiar un número en nuestro calendario. Vale la pena vivir ese momento, de revisar la vida, de hacer balance y de entender cómo estamos construyendo nuestro propio proyecto. Para mà es importante tener cuatro presupuestos. El primero somos seres libres, es decir, no estamos determinados por un destino. La vida es fruto de nuestras decisiones, de nuestra capacidad de entender, de nuestra capacidad de actuar, de nuestra capacidad de corregir. El segundo presupuesto es que nosotros construimos la vida siempre en relación con otros. No podemos caer en egoÃsmos, egocentrismos, egolatrÃas que nos hagan suponer que somos absolutos y que sólo importa nuestra vida. El tercer presupuesto es saber que siempre podemos retomar la vida, reenrutar la existencia, que podemos parar, tomar nuevas decisiones y construir la vida en caminos diferentes. El cuarto presupuesto que quisiera compartir con ustedes es la experiencia espiritual, porque creo que siempre tenemos la posibilidad de trascender, de otear la vida y desde allÃ, desde el punto más alto, desde el punto más superior, tratar de ver todo, entender la vida como un todo, como un proyecto y no simplemente como una suma de actos que no tiene en ningún sentido. Entonces, por estos dÃas, yo quiero invitarte a hacer ese ejercicio de detenerte, desconectarte de tu cotidianidad, entrar en ti, vivir un momento de interiorización y revisar tu vida, revisar tu proyecto. Para ello también quisiera proponerte cinco claves de cómo hacer esa evaluación, de cómo hacer esa revisión. La primera clave es objetividad. Por favor, analiza tu vida con realidad, con datos, sin justificaciones, sin excusas, porque cuando tú mismo te excusas, cuando tú mismo comienzas a justificar lo que haces, es distorsion ese momento de evaluación. Tú necesitas saber realmente hacia dónde vas, cómo estás viviendo, cómo estás teniendo tus relaciones, cuál es el futuro que te espera. Y para ello necesitas objetividad centrarte en datos, es decir, tu situación económica en términos de datos, Cómo está tu situación de pareja en términos de datos, cómo está tu situación familiar en términos de datos, cómo está, particularmente en la relación de pareja. Por ejemplo, yo siempre uso el instrumento de Gotheman, ese autor que nos dice que debemos evaluar nuestra relación de pareja, siguiendo la proporción cinco, uno, cinco emociones positivas por una negativa. Entonces ese es un dato objetividad. La segunda clave es aceptación. Es lo que soy muchas veces. No entendemos el rumbo de nuestra vida porque no aceptamos la realidad, No aceptamos el momento que vivimos. No aceptamos que las cosas están asà y no de otra manera. A mà me encantan las expresiones ya está que usan los argentinos, o es lo que hay. Esas expresiones son de aceptación ya está, es esto pudo ser de otra manera, pero es esto ya está, o es lo que hay. Claro que hubiera podido tener tal y cual. Y pero no es esto lo que hay entonces mucha aceptación para poder asir la realidad y poderla intentar controlar. La tercera clave es no exagerar la culpa. Algunos se centran en sus errores, en sus equivocaciones y magnifican las culpas y se llenan entonces de rencor, de resentimiento, de culpabilidad y comienzan a experimentar cómo sus vidas se vuelven pesadas porque fallaron, porque se equivocaron y entonces dicen por Dios no fallaste, SÃ, ya entendiste, por qué ya comprendiste, por qué hay que recomponer. Pero no puedes exagerar la culpa, No puedes hacer de tu vida una desgracia, una tragedia. No puedes comenzar a maltratarte y por eso planteo la cuarta clave. Es necesario compasivamente aprender ah porque entonces no voy a aplaudir mis errores, claro que no, pero voy a aprender de ellos Y voy a aprender de ellos de manera compasiva. Voy a aprender de ellos de manera inteligente. Voy a aprender de ellos sacando las lecciones para que no vuelva a suceder para no fallar en lo mismo. Entonces, con compasión, me amo reviso mis errores y trato de aprender reviso no para acusarme, no para señalarme, no para condenarme, sino para decir aquà hay un aprendizaje, Aquà hay un crecimiento importante en mi vida. Esto me permite tender hacia acá, me permite tomar nuevas decisiones, nuevas actitudes. Eso es fundamental que seas compasivo contigo y que, a la vez que seas compasivo contigo, seas capaz de establecer tus lecciones de vida, tus aprendizajes. Qué fue lo que te dejó este año, Qué aprendizajes te dejó este año? Qué es Eso que tú estás de alguna manera incorporando en tu vaje personal para seguir adelante. Y una última clave que yo la vivo en mi experiencia religiosa católica es vivir momentos de oración que me permitan agradecer la vida. Yo quiero agradecer todo lo que he vivido, todo lo que he construido. Yo no quiero llenarme de ah ese sentimiento de no hice, no pude. No, Yo quiero agradecer lo que sà hice y lo que sà pude para desde allà vivir, para desde allà proyectar el siguiente año. Lleno de propósitos que van a jalonarme intensamente y que van a permitirme alcanzar mis metas y que van a permitirme realizar entonces. Yo particularmente, hago momentos de oración, algunos expresados en Rituales verdad. Yo tengo el ritual de hacer una oración de fin de año. De hecho, la escribo y el treinta usuno. Voy a publicar parte de esa oración porque para mà es un ritual. La hago yo personalmente, con un sirio encendido. Hago esa oración algunas veces me junto con los que amo, nos agarramos de las manos y hacemos un momento espiritual. Celebro el sacramento de la eucaristÃa, que para mà es tan importante. Pero bueno, eso es lo que yo hago. No sé cómo lo haces Tú, no sé cómo lo vives Tú, pero sÃ, es importante que haya una celebración ritual, una celebración que ancle todo eso en lo trascendental, en lo sublime y que te permita ser feliz y que te permita disfrutar la historia. Por favor, evalúa con serenidad, evalúa con esos primeros presupuestos que te planteé y con estas claves sea objetivo, acepta, no exageres la culpa compasivamente, aprende de lo que has vivido y ten momentos de oración y de agradecimiento. Aprovecha este momento. Hey gracias por estar allà y gracias por compartir conmigo esta pequeña reflexión que busca ser alimento para el alma y para el espÃritu. Tú sabes







