Es Navidad

Nos remitimos a un acontecimiento histórico que muchos seres humanos entienden como trascendental para su historia: es Navidad.
Nos remitimos a un acontecimiento histórico que muchos seres humanos entienden como trascendental para su historia: es Navidad.
Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú, y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes es Navidad. Nos remitimos a un acontecimiento histórico que muchos seres humanos entienden cómo trascenden tal para su historia y la historia de la humanidad. En un pesebre, en condiciones de pobreza, nace un niño en el que se reconoce plenamente la presencia de Dios. Nosotros, los que creemos, estamos convencidos que allà se nos muestra el camino, la verdad y la vida para construir nuestra existencia, que allà se nos presenta ese que tiene la fuerza, el poder de dar vida nueva, porque nos enseña a vivir desde un valor fundamental, el valor del amor. Es Navidad y, seguro, hoy tú que me escuchas, vas a encontrar un momento para interiorizar, para reflexionar y tratar de entender qué es lo que celebras, qué es lo que vives. Es Navidad y habrá una ocasión para juntarse con aquellos que son importantes en la vida, con aquellos con los que compartimos la existencia, con aquellos a los que amamos y sentimos que nos aman. En esa reunión, seguro, nos vamos a desear lo mejor y vamos de nuevo a renovar el pacto, el vÃnculo de servirnos, de amarnos, de ayudarnos, que nos hemos hecho un dÃa. Es Navidad y podremos celebrar el corazón. Saltará de gozo, saltará de júbilo, porque sabemos que la vida tiene sentido y hoy, cuando es Navidad, yo quisiera proponerte cuatro reflexiones que animen tu búsqueda interior, que posibiliten que tú ores medites y trates de elevar tu espÃritu. La primera reflexión los plazos se cumple. El acontecimiento del pesebre en el contexto teológico del nuevo Testamento se presenta como la realización de la promesa hecha en el pasado. SÃ, el niño que nace en el pesebre es el anunciado en el antiguo Testamento, es el mesÃas esperado. En él se expresa la fidelidad de Dios, que no abandona a su pueblo, sino que responde con generosidad a la oración que ellos hacen, a la necesidad que ellos tienen. Por eso, mi primera reflexión es que tú entiendas algo como seres temporales. Necesitamos saber que los plazos se cumplen. Por ello, no debemos desesperarnos ni angustiarnos por las de sciias facultades del presente, sino que debemos ser conscientes de que la vida lleva su ritmo, de que la vida lleva su propia dinámica y que nosotros vamos a celebrar los plazos se cumplen. Es una manera de decirnos a nosotros ten esperanza. Es una manera de decirnos construye la vida con fuerza, con serenidad, compasión, con inteligencia, pero confiando que todo va a estar bien, que todo va a resolverse, aunque tú y yo hoy no lo creamos. La segunda reflexión. Siempre hay algo nuevo, algo nuevo que nos sorprende, algo nuevo que llena nuestra vida con una luz diferente, con una luz maravillosa. SÃ, se cumple en el pesebre la promesa hecha en el antiguo Testamento, pero ese cumplimiento no es a raja tabla, como lo habÃan esperado ellos. Hay novedad. No nace en un palacio, no nace como un rey poderoso a la manera de los hombres, No nace en medio de las riquezas materiales, No nace allà en la precariedad de un pesebre seguro rodeado de algunos animales, porque nadie le ha querido dar un espacio para acogerlo. Ahà hay una novedad, hay una sorpresa. SÃ, las expectativas se cumplen, pero no necesariamente, como nosotros las hemos soñado, como nosotros las hemos esperado. Por eso abrimos el corazón en esperanza. Pero estamos dispuestos a la novedad. Estamos dispuestos a la sorpresa. No pretendas que el universo, que la vida, que Dios mismo haga exactamente lo que tú quieres, exactamente lo que tú Esperas que la realización del sueño sea una transcripción estricta de lo que tú has deseado. No siempre va a ver una sorpresa Y deja que esa sorpresa te llene de alegrÃa Y deja que esa sorpresa te haga estar feliz y te haga estar contento. La tercera reflexión es la humildad. Nosotros vivimos en una sociedad donde las dinámicas de la comodidad nos han hecho creer que el único sentido que tiene la vida es conseguir recursos y recursos y recursos para dominarlo todo, para tenerlo todo. Y ello nos lleva a una actitud de soberbia, a una actitud de creer los dueños del mundo, de creer realmente que somos absolutos, de creer realmente que todo está hecho como nosotros lo hemos pensado y decidido. Y no hay que ser humildes saber quiénes son asumir nuestra condición, vivir nuestra experiencia feliz allà con las necesidades que reconocemos, con las limitaciones que nos acorralan, y allà encontrarle sentido a la vida y vivir a plenitud y vivir gozosos y vivir disfrutándolo todo oye gózate lo que eres, lo que tienes, lo que puedes, acepta, que no eres Dios, que no eres absoluto, que no lo puedes, todo acepta tu condición y, desde la humildad, proyectate a seguir adelante. Y la cuarta reflexión, sin duda, la Comunidad. La Comunión. El acontecimiento no sólo es un acontecimiento familiar, no sólo es el nacimiento del hijo de José y de MarÃa, no sólo es el acontecimiento de la familia de Nazaret, no es el acontecimiento de un pueblo, es el acontecimiento de una comunidad, es el acontecimiento de hombres que unidos van a encontrar respuestas a sus preguntas. No es la vida para vivirla en soledad. No es la vida para vivirla en el egoÃsmo, en el egocentrismo, en la egolatrÃa. Es la vida una experiencia de compartir, de dar, de ser solidarios, de ayudarnos, de contribuir a que todos seamos más felices. Por eso, hoy, cuando celebres, por favor, piensa en los otros y ayúdales a ser felices y ayúdales a vivir dichosos y ayúdale a confiar y a créalo. Cuatro reflexiones, porque hoy es Navidad Una, los plazos se cumplen. Dos siempre hay sorpresas, siempre está lo novedoso, tres la humildad como el contexto de la realización y cuatro es en comunidad. Es con otros con los que celebramos Padre Dios, yo, en el nombre de tu hijo Jesús, pido una bendición para cada una de las personas que me está escuchando en este momento. No importa que no sean creyentes, no importa que sean creyentes de otras cosas. Yo que creo en ti, Padre Dios, en el nombre de tu hijo Jesús, pido salud y o r do dos amor, pido prosperidad, pido bendición para cada uno de aquellos que me está escuchando. GlorifÃcate en sus pieras. Amén, amén y amén. Gracias por estar aquà y gracias por compartir conmigo Feliz navida. Tú sabes







