Aug. 27, 2023

Dios no castiga

Dios no castiga

Cuando les recuerdo a algunos religiosos que el Dios en el que yo creo no castiga, ellos se molestan. Les da miedo tener en un Dios que es amor, que quiere lo mejor para cada uno de nosotros.

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Cuando les recuerdo a algunos religiosos que el Dios en el que yo creo no castiga, ellos se molestan. Les da miedo tener en un Dios que es amor, que quiere lo mejor para cada uno de nosotros.

Bomba, por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor. Eresto y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes me impresiona la manera con algunos religiosos me contestan airados cuando les recuerdo que el padre de nuestro señor Jesucristo, que es el dios en el que yo creo, no castiga. Ellos se molestan mucho porque han entendido la vida desde esa pueril idea de premios y castigos. Ellos se molestan porque les da miedo tener un dios. Qué es amor que quiere la felicidad, que quiere el gozo y que quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Mientras me insultan, me citan muchos textos del antiguo Testamento y también algunos de Pablo y lo hacen con dureza y amenazándome de las peores situaciones, porque estoy dudando de Dios como fuego destructor. La verdad. Lo primero, creo que les hace falta una lectura pascual del antiguo Testamento. Se les ha olvidado que la historia de salvación es un proceso progresivo, de captación de quién es Dios que se nos revela y se nos muestra en la historia humana, y que nuestra mirada del antiguo Testamento siempre tiene que hacerse desde la persona de Jesús. Cuando leemos los textos del antiguo Testamento, se se sepa rans del acontecimiento Jesucristo. Terminamos distorsionando el mensaje cristiano. Cuando ellos me citan estos textos y me señalan que Dios es fuego devorador, que Dios castiga, que Dios quiere lo peor para aquel que falla y se equivoca. Les dejo claro que el amor no destruye, no daña, no maltrata. Sí, se los vuelvo a decir el amor verdadero no destruye, no daña, no maltrata. Y yo tengo claro que Dios es amor. Así nos lo ha revelado la persona de Jesús y textos muy claros del nuevo Testamento. Él es amor y quiere lo mejor para nosotros. Dios no es un ser cruel que busca la manera de desquitarse con nosotros por nuestras decisiones equivocadas, ni es un sádico que goza viéndonos botar sangre por las caídas que hemos tenido. Dios es amor, Dios nos ama en libertad, Dios nos ama reconociendo nuestra capacidad de decidir qué hacemos en la vida. Cuando leo la parábola del padre misericordioso que está en lucas capítulo quince del versículo once al versículo treinta y dos. No encuentro al padre persiguiendo y deseándole lo peor al hijo menor, que decidió irse lejos y llevarse la herencia. No encuentro al padre buscando la manera de ponerle zancadillas al hijo menor para que pague por su decisión de romper la cosa comunión con él. Si el hijo menor experimenta hambre, experimenta lo peor es como consecuencia de sus decisiones. El padre Dios no tiene que hacer algo. Es el hombre el que tiene que asumir las consecuencias de sus decisiones, que muchas veces son equivocadas. Oye, es que las acciones dañinas, esas que hacemos en contra de la voluntad de Dios y que llamamos pecado, nos destruyen a nosotros mismos. No le hacen daño a Dios es a nosotros, a los que nos dañan y nos dañan por sí mismos. No es necesaria la intervención de Dios para que nosotros vivamos las consecuencias de lo que hemos hecho mal, de lo que no hemos hecho desde el amor perdónenme. Dios es amor, Dios quiere lo mejor para nosotros. Y cuando estas personas molestas, furiosas, faltas de amor, en algunos casos, con las expresiones que hacen, me muestran esas figuras del antiguo testamento de fuego que destruye o de diluvio que ahoga. Yo no encuentro cómo compaginarlas con el amor de Jesús. No encuentro cómo compaginarlas con el ministerio de perdón, de sanación de Jesús. Si Dios es así de malvado, como algunos lo quieren mostrar, leyendo mal. El antiguo testamento no tiene nada que ver entonces con lo que nos pide su hijo en el sermón de la montaña, capítulo cinco s uno en adelante de mateo j No lo imagino pidiéndonos en Jesús que pongamos la otra mejilla cuando nos golpeen y desquitándose con nosotros un error o una actuación mala. No lo veo así. No lo entiendo así. Eso sería incoherente, Eso sería contradictorio. Perdónenme se los digo con claridad, con firmeza. Desde lo que he estudiado en teología, desde lo que he vivido en oración, desde lo que puedo concluir en mi relación íntima e intensa con Jesús de Nazaret, Dios nos ama y nos quiere felices. Está de nuestra parte, actúa en nuestro favor, nos quiere libres dueño de nuestro proyecto. Eso sí, no impedirá que desde el libre albedrío tengamos que asumir las consecuencias de lo que nos pasa. Por eso, mi invitación hoy a todos es que conozcan al Dios, de Jesús, de Nazaret, al que se nos revela en él, porque Jesús, como dice Colosenses, es la imagen visible de Dios y todo lo que necesitamos saber de Dios está en Jesús y que si leemos el antiguo Testamento, lo leemos desde la persona de Jesús para poder entender que Dios quiere lo mejor para nosotros. No me lo imagino como un maltratador físico, como un destructor de su creación. No me lo imagino persiguiendo al hombre a la mujer que han fallado. Al contrario, me lo imagino llenándolos de amor, llenándolos de misericordia para que sean sanos, para que sean libres y puedan vivir en plenitud. Estoy seguro que él quiere lo mejor para nosotros, por lo menos es la fe que yo profeso y creo que es la fe del cristianismo que está expresada ahí en el sermón de la montaña. Estoy convencido que necesitamos aprender a vivir en el amor. Esto te lo digo con respeto. Es mi manera de entenderlo. Es posible que no estés de acuerdo. No por eso tendríamos que iniciar una batalla teológica o una batalla no somos hermanos y yo creo que Dios nos quiere haciendo Comunión aún en medio de la diferencia, haciendo Comunión aún en medio de comprensiones distintas, de su obra y de su comprensión. Es importante aprender a leer los textos de en sus contextos históricos, en sus géneros literarios, en su ubicación en la historia de salvación. Solo así podremos tener una comprensión más sana del dios, de nuestro señor Jesucristo. Hoy, con respeto y con cariño, quería compartir este relato o esta reflexión sencilla de lo que creo y de lo que vivo a diario. Gracias por estar allí y gracias por compartir conmigo este mensaje. Oye estamos en Apple, estamos en Bezer, estamos en Amazon, estamos en Spotify. Tú sabes bu