Feb. 18, 2024

Desierto, tentación y conversión

Desierto, tentación y conversión

Tu felicidad depende de la manera cómo te relacionas contigo mismo, esa es la base de todas las demás acciones que tenemos a diario.

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Tu felicidad depende de la manera cómo te relacionas contigo mismo, esa es la base de todas las demás acciones que tenemos a diario.

Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes tu felicidad depende de la manera cómo te relacionas contigo mismo. Esa relación es la base de todas las demás acciones que tenemos a diario. Por eso constantemente, Tú tienes que revisar cómo te estás relacionando contigo, cuál es la manera, cómo te tratas, qué es lo que sientes de ti, qué camino estás construyendo, cómo estás fabricando tus vínculos, tus relaciones. Hoy, desde la espiritualidad, quisiera proponerte tres palabras que te pueden ayudar a revisar, reconstruir y mejorar tu relación contigo mismo, buscando siempre la felicidad vivir en felicidad. Al fin y al cabo, ese es el objetivo de la existencia, disfrutar ser feliz y estar convencidos que la vida que estamos haciendo vale la pena vivirla. Estas tres palabras son de cierto tentación y conversión. Quisiera comenzar con la palabra desierto. Alude en un primer momento a un espacio físico, pero claro, en el contexto espiritual tiene que ver más con una situación del yo, del sí mismo. El desierto tiene que ver con ese espacio de soledad. Y me gusta diferenciar soledad de solitariedad. Cuando hablo de soledad, hablo de ese instante en el que tú estás contigo, en el que tú estás conectado con muchas personas constantemente dedicas un espacio a estar contigo. El desierto es expresión de soledad y hemos dicho en algunos episodios aquí que es necesario tener momentos de soledad, es decir, atravesar el desierto. Otro sentido que tiene la palabra de cierto es esa contrastación de qué soy cómo soy qué estoy haciendo. Voy al desierto, me encuentro conmigo mismo para revisar mis características, para entender qué es lo que me hace ser esta persona y no otra, para descubrir cuál es el camino que estoy recorriendo, hacia dónde voy y para entender también cómo me estoy relacionando con los demás. Es una oportunidad de contrastación, de evaluación. El desierto, con su silencio, con su lejanía, con su desconexión, me permite entrar en mí y entrando en mí, revisar cómo estoy. Un tercer sentido sería el de la escucha en el desierto, en la intimidad del desierto, somos capaces de afinar el oído porque no están los ruidos habituales. Seguro, hay otros sonido, pero no están los ruidos a los que estamos acostumbrados y que por la cotidianidad nos han ensordecido. Entonces buscamos la manera de escuchar con tranquilidad, con sencillez, pero con dedicación. Qué es lo que se nos dice. A mí. Me parece que el desierto es la oportunidad para escuchar el corazón, para escuchar nuestra propia voz, para saber qué es lo que queremos, para saber hacia dónde vamos. Te invito a visitar tu desierto. Te invito a encontrar un lugar físico en el que se ven esas condiciones del deseart Es el lugar en el que estés solo en el que puedas contrastar tu ser y en el que puedas escucharte y saber qué es lo que estás diciendo, qué es lo que está tu conciencia, manifestando el desierto como experiencia espiritual de relacionarse, consigo mismo y revisar. La segunda palabra es tentación. Tentación como prueba, Tentación como provocación, tentación como invitación. La tentación siempre supone tres cosas. Uno supone nuestra libertad. Las tentaciones no se nos imponen, no somos esclavos de ellas. Suponen nuestra libertad, dos suponen nuestro deseo. Es decir, las tentaciones siempre se dan desde lo que deseamos, desde lo que nos gusta, desde eso que de alguna manera quiere tener control sobre nosotros mismos. Y tercero, por el lado flaco de nuestra vida, por el flanco débil de nuestro proyecto, las tentaciones se dan por allí. No vayas a esperar que una tentación se dé por el lado más fuerte. Tuyo, pero la tentación es siempre una oportunidad de crecimiento. La tentación. Para mí no es un ejercicio trágico, porque creo que todos podemos vencer nuestras tentaciones entendiendo que las tentaciones son muy personales. Hay cosas que te tientan a TI que no me ponen a prueba. A mí hay realidades que a TI te fascinan y te encantan y a mí no. Entonces son muy personales, pero creo que siempre las podemos superar. Creo que tenemos las capacidades, las habilidades para superarlas y lo que necesitamos es entrenar esas posibilidades. Ojo, no dejes que esa provocación te lleve por delante. A mí me parece que las tentaciones se se va mannifiestan siempre en exceso. Sí, y yo creo que uno tiene que vivir desde la sobriedad, desde la moderación, disfrutando la vida, teniendo los placeres de la vida, pero con sobriedad, sin perder el control, sin dejar que la vida se vaya al garete, teniendo autodominio, siendo capaz de conducir la existencia. Entonces, por favor, la tentación es siempre una posibilidad de crecimiento. Cuando tú tomas conciencia de qué es lo que te tienta, de qué es lo que te pone a prueba, tú inmediatamente estás generando unas líneas de acción, estás generando unas tareas, estás generando unos entrenamientos que debes hacer para fortalecerte y seguir adelante. No me gusta creer que la tentación está fuera. No me gusta creer que son entes metafis extraños los que me tientan. Creo que la tentación es una consecuencia del deseo, es una consecuencia de lo que soy interiormente. Y la tercera palabra es conversión. Esta es una palabra que a veces tiene un tinte muy religioso y que usamos muchos los seguidores de Jesús de Nazaret, pero que realmente lo que tiene que ver es con una transformación integral, con una transformación, con una renovación del pensar, del sentir, del valorar. Sí, me convierto, cuando soy capaz de reenrutar mi vida, de entender que el camino que llevo no me está haciendo bien, no me está conduciendo a la plenitud que busco y entonces en ruto mi vida de otra manera. Yo creo que se trata de renovar el corazón, de descubrir qué es lo que me caracteriza y qué es lo que no está bien, y entonces renovar el corazón. Creo que es rehacer las opciones, volver a entrar en mí y volver a decir no. Yo quiero esto o fortalecer las opciones a mí Me gusta pensar en la conversión a partir de cuidar y celebrar lo bueno que hay en mí. Yo creo que durante muchos años se hizo el énfasis en lo malo que estaba en mí, en los errores que tengo, en las tragedias que puedo hacer, y se nos olvida que somos seres, que tenemos muchas cosas buenas. Y entonces pudiera ser que tú hoy te preguntaras qué es lo bueno que hay en mí y que cuidaras eso bueno que hay en ti y desde allí construyeras la vida y desde allí construyeras tu historia. Oye no lo olvides de cierto tentación y conversión trata de revisar esas tres palabras, esas tres posibilidades, espirituales en tu vida, en tu relación contigo y siga adelante oye, no olvides el oracional, el man está vivo, el mensual y también el libro conmemorativo de los veinte años. Gracias por escucharme, gracias por compartir conmigo. Recibo sus comentarios APE Alberto José Arroba, Hotmail com Me ofrecen temas, me dicen cosas y yo las recibo con cariño. Estamos en Spotify, estamos en Amazon, estamos en Dizer, estamos en Apple. Tú sabes