Oct. 19, 2023

Desarrollar capacidad crítica

Desarrollar capacidad crítica

Me impresiona el éxito de las falsas noticias y las calumnias en redes sociales que muchas personas creen sin discutir, analizar o escuchar.

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Me impresiona el éxito de las falsas noticias y las calumnias en redes sociales que muchas personas creen sin discutir, analizar o escuchar.

O por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor. Esto y eso ya es la base para salir, a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes algo que me preocupa mucho es la manera ingenua, como algunas personas aceptan. Cualquier mensaje que les da me impresiona el éxito que tienen las falsas noticias. Sí, en las redes A cualquier sinvergüenza se le ocurre decir una mentira, una calumnia, mal usar el nombre de una persona para vender un producto, saca un video, hace un post y qué mucha gente le cree sin discutir, sin analizar, sin sospechar o algún líder se le ocurre decir, una frase hermosa, a veces muy bien construida, pero falaz un sofisma y mucha gente aplaude y grita emocionada. A veces nos encontramos que nos estafan porque nos hace falta una actitud crítica para sospechar de eso que nos dan. Mi abuela, que hutilde, mi abuela materna siempre decía de eso tan bueno, no dan tanto invitándonos a sospechar de esas cosas maravillosas y baratas que nos ofrecía. Yo creo que la raíz de esta actitud es que nos falta una formación crítica. Esto es, no nos educan para criticar, para sospechar, para poner en duda. Nos enseñan a tratar de aprender y de copiar lo que se nos está diciendo, pero se nos olvida que la realidad es cambiante y que exige posiciones siempre nuevas y bien sustentadas. Muchas de las cosas que ayer fueron una verdad, hoy no lo son. Y eso implica que hay cambios y que tú y yo tendríamos que estar lo suficientemente atentos para descubrir esos cambios. A mí, por ejemplo, me enseñaron que los planes eran nueve. Hoy a mi sobrino ya le explicaron que Plutón no es un planeta y que son ocho. A mí me enseñaron países que hoy no existe, por ejemplo, la antigua Yugoslavia, donde se dio esa terrible guerra de los Balcanes. Hoy ese país que a mí me enseñaron no existe. Ahí existe en cuanto cinco o seis, siete países, qué sé yo, es decir, cambiaron las cosas. No es necesario entender que la realidad es cambiante y que eso exige siempre nuevas y bien sustentadas posiciones. Insisto en que la causa primera está en la crianza que se nos da. Espero que hoy eso haya cambiado, pero a muchos niños no se les ayuda a crear una actitud crítica, una actitud que les espera ermita sospechar de lo que ven y de lo que oyen, que se atrevan a dudar de lo que está enfrente, que pueda comparar eso con patrones de pensamiento que ha ido construyendo en sus relaciones con sus figuras parentales y aún en la escuela misma, que no le dé miedo pensar en contra de lo que le están proponiendo. Si hay algo que agradezco de la crianza mía es que me dejaron decir lo que pensaba y muchas veces critiqué a mi papá y muchas veces critiqué a mi mamá y muchas veces llegué diciendo a casa que lo que había dicho el profesor no me parecía lógico y se armaba un foro ahí en la mesa del comedor y mis papás me ayudaban a pensar y a entender lo que yo había comprendido o lo que esa persona había dicho y tal vez yo no había entendido bien, sí, no me mandaron a callar y me dijeron tiene que creer lo que digo. No me enseñaron a razonar, me enseñaron a entender mira y esto lo veo proyectado en mi sobrino. Te hago que hago. Alberto tiene diez años y conversamos por whatsapp y él me pregunta cosas y yo le digo cosas y a veces yo a propósito, le respondo con afirmaciones gruesas, con conceptos bien construidos que suponen un análisis. Y él, sin ninguna pena, sin ninguna vergüenza, me dice tío no te entiendes qué me estás diciendo y yo digo chévere o me dicen no estoy de acuerdo contigo. A mí me encanta, por ejemplo, que en el fútbol, sobre todo en el fútbol europeo, a mí me gusta el Barcelona y a todos les digo que sean hinchas de Barcelona. Él me dice no. Mi equipo es el Manchester United, por la influencia de su papá y me parece muy bien que creo que eso es fundamental, que a los niños no les dé miedo pensar en contra de lo que les están proponiendo. Mira, por ejemplo, tú crees que a mí no me impresiona la manera como los niños están abordando los medios de comunicación. Casi que los niños, imitando a sus mayores, tragan entero todo lo que les dicen, tragan enter y algunas veces salen a imitar lo que ven sin tener dudas, ni sospechar ni darse cuenta que no puede ser así, que es un embuste. Piensen por ejemplo, en las películas de acción se han dado cuenta que al protagonista le hacen no sé cien mil tiros y ni uno los golpea y de pronto él tira un palo, un garrote j pum tumba a diez y los deja fuera de combate. Eso es una mentira. Eso es un embuste y el niño tiene que entenderlo y puede decir oye. Eso me parece una exageración, sin ningún problema, pero ojo para ello. Nosotros tenemos que ser críticos. Tú como papá, tú como mamá, tienes que ser crítico, tienes que ser capaz de dudar, de sospechar no tragues entero mira ni en las cosas de la fe. A veces me encuentro con unos hermanos y hermanas que parecen loros repitiendo cosas que no son lógicas, cosas que no son razonables, que aún no están claras, en los dogmas de fe ni en la Biblia, pero que ellos repiten y repiten y repiten y que cuando uno se las cuestiona inmediatamente saltan porque creen que se trata de una hererjía o se trata de una cosa terrible. No es capacidad crítica ante los líderes políticos, religiosos, sociales, académicos. Hay que ser críticos. Uno no les puede creer todo, Uno no puede tener ídolos. A mí me encanta cuando en la Biblia se nos explica con firmeza que no podemos tener ídolos, que cuidado contener ídolos, es decir, que no podemos absolutizar seres humanos, que los seres humanos todos todos tienen defectos, errores, todos se equivocan, todos fallan, y que si nosotros queremos tener una vida sana, tenemos que relacionarnos desde la realidad. Por eso, a mí no me decepcionan las personas, porque yo espero que las personas fallen. Por eso, a mí no me decepcionan los seres humanos que se equivocan, porque es normal y uno lo entiende desde la capacidad crítica. Y hay seres a los que amo profundamente y a los que les creo muchas cosas, pero hay otras que no y hay veces que los veo realmente incoherente en su vida. Y digo en esto no A veces cuando entro a las redes encuentro una cantidad de fanáticos. Yo no sé si son bodegas, Yo no sé si son loros, no sé qué sean. Pero gente que aplaude y aplaude y aplaude sin analizar, sin entender y uno señala un error de sus ídolos o de sus dioses humanos. Y ahí es Troya. Hay ar de Troya. Creo que vale la pena que hoy reflexiones en torno a tu capacidad crítica. Gracias por estar allí y gracias por compartir conmigo esta reflexión que busca ser alimento del alma y del espíritu. Hoy estamos en Apple, estamos en Dizer, estamos en Amazon y estamos en Spotify. Tú sabes