Cuidar lo que hablamos

El que tiene cuidado de lo que dice, nunca se mete en aprietos.
El que tiene cuidado de lo que dice, nunca se mete en aprietos.
O por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad, por qué nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes, me gusta leer y meditar proverbias. Me gusta navegar en las aguas profundas de la sabidurÃa y de la enseñanza que estas cortas expresiones contiene. Si tú me preguntas qué es un proverbio, yo te dirÃa qué es una sentencia, una frase breve con la que se resume una enseñanza para la vida diaria. Normalmente, son expresiones muy sabias, Son expresiones muy concretas, expresiones que uno puede comprender sin hacer un gran análisis académico, sin detenerse por mucho tiempo en tratar de captar qué es lo que nos quieren comunicar, sino que de rompe inmediatamente uno se siente invitado a un comportamiento claro y definitivo. Muchos dicen que los proverbios están siempre orientados hacia la moral y hacia las costumbres. Otros dicen que nos plantean diques éticos muy interesantes y muy sólidos para los que queremos tener una vida con sentido. Los proverbios existen en todas las culturas, no sólo la manera como nosotros los llamamos refranes, que son populares, que son sabios tributarios de épocas concretas, de valores concretos, pero sabios los ahÃ. En la cultura china, por ejemplo, nos encontramos con proverbios chinos que inmediatamente nos hacen entender de una manera especial la existencia. Pero sin duda, los proverbios que a mà más me gustan son los proverbios hebreos, los proverbios que se contienen en el libro del mismo nombre, en el antiguo Testamento. Te recuerdo que hay una parte de la Biblia que trabaja, eso que llamamos la sabidurÃa, eso que llamamos cómo vivir, eso que nos trata de enseñar cómo actuar para ser felices. Ese es el contexto sapiencial. Hay varios libros que tienen esa inspiración, que buscan ese objetivo de enseñarnos a vivir sabiamente, de enseñarnos a ser felices. En las relaciones cotidianas, en el trabajo diario, en el libro de los proverbios, se nos plantean sentencias que nos orientan desde el sentido común, desde la relación con Dios, desde el acervo que ellos tienen, desde el bagaje que ellos han ido aguardando de su relación con Dios, para que seamos felices y para que podamos actuar diariamente. En estos dÃas he estado meditando un proverbio que me llama mucho. La atención. Está en el capÃtulo veintiuno, versÃculo veintitrés de el Libro de los proverbios. Dice el que tiene cuidado de lo que dice nunca se mete en aprietos. Si te das cuenta es una frase clara. No hay que hacer toda una exégesis para entender lo que allà se nos comunica. SÃ, inmediatamente. Tú sabes que se te impone la tarea existencial de hablar con cuidado, de no dejar que la palabra te lleve en sus raudas dinámicas, en no dejar que la palabra te embriague y te haga olvidar las consecuencias que ella genera, en tener conciencia de que la palabra tiene un poder, de que la palabra crea a realidades de que la palabra transforma situaciones, genera efectos en las personas que nos escuchan que la palabra tiende puentes o detona a puentes, que la palabra es capaz de sanar o herir. Y entonces se nos invita a tener mucho cuidado para no tener esos problemas. Esos inconvenientes n n n sns. Porque ciertamente existen situaciones conflictivas que uno tiene que vivir, que uno tiene que enfrentar, pero hay otras que son innecesarias, que no producen nada, que no nos ayudan a crecer, que no nos ayudan a ser mejores, que definitivamente podrÃan no estar. Y esos hay que evitarlos, simples, hay que evitarlos porque somos seres humanos e inteligentes, porque somos seres humanos concretos capaces de construir bien la vida. El proverbio dice el que tiene cuidado de lo que dice. Nunca se mete en aprietos y yo te propongo que revises. Qué significa cuidar tu palabra, Qué significa cuidar lo que dices. Qué significa cuidar eso que expresas constantemente. Te propongo cinco claves de reflexión. La primera yo creo que se trata de pensar bien antes de hablar. Eso se ha dicho una y otra vez, pero nos cuesta sobre todo los que tenemos facilidad al hablar, sobre todo a los que nos dejamos empujar por nuestras emociones, sobre todo aquellos que simplemente decimos las cosas y no caemos en cuenta de todo lo que podemos ocasionar. Entonces yo creo que cuidar lo que se dice en principio es pensar bien. Es pensar bien cada palabra que vamos a comunicar y hay que generar técnicas que nos permitan hacerlo con tranquilidad con serenidad. Hay que generar esas técnicas de respiración, de entender las consecuencias, de tomarnos una pausa para poder ser consciente de todo lo que estamos diciendo. Muchos de los problemas que tú tienes de pareja, de los problemas que tú tienes en el trabajo, de los problemas que tú tienes en la familia, son ocasionados porque no cuidas lo que dices, porque no eres capaz de sensatamente sentarte y pensar antes de hablar lo. Segundo, hay que revisar la veracidad de lo que decimos. No todo lo que se nos ocurre es cierto, no todo lo que pensamos es real cuidado. Hay que ser en esto muy inteligentes y hay que tener la capacidad de entenderse. Lo que estamos diciendo es lógico, pero no sólo lógico si es verdadero, porque muchas de nuestras reflexiones son lógicas, pero no son verdaderas. No están aconteciendo, no están sucediendo, y entonces decimos algo que termina siendo una mentira, que termina siendo algo irreal y que muy probablemente ocasiona consecuencias destructivas. Esto es bien importante que tú sepas y lo que dices es verdad o no es verraz se puede demostrar nace en la constatación objetiva o es simplemente una expresión de tu ira de tus intenciones. Eso lo tienes que saber. Lo. Tercero, a mà me parece que el hablar tiene que iluminar nuestra vida, que el hablar tiene que generar puentes, que el hablar tiene que construir realidades que nos ayuden a ser más felices. No podemos quedarnos en simplemente expresar lo que tenemos dentro. Claro que hay que expresarlo y encontramos maneras para hacerlo. Pero es necesario que nuestro hablar tenga una función de generarnos bienestar, de generar bienestar a los que están a nuestro alrededor, de construir situaciones nuevas, mejores, que nos ayuden a ser felices, que nos ayuden a vivir a plenitud, porque esa es la razón de ser de la vida. Ello implica y ese es el cuarto elemento que tener cuidado con lastimar a los que están cerca las palabras son vagas, hay frases que tienen más poder destructor que una bomba, una explosión de dinamita. Cuidado con lo que dices, A veces lastimamos a los que amamos con nuestras expresiones. Oye innecesario y después nos arrepentimos y no tiene sentido. Hay que generar unas barras, unas bardas perdón, unos obstáculos que no nos permitan lastimar a los otros con nuestras expresiones y la quinta. Yo te digo hay que buscar sabidurÃa, Hay que buscar que lo que nosotros digamos genere pensamiento, genere preguntas, genere nuevas experiencias. Hay que buscar ser sabio. Y para mÃ, ser sabio es saber actuar, es saber vivir, es vivir con una vida llena de amor y llena de alegrÃas. Te recuerdo el proverbio el que tiene cuidado de lo que dice nunca se mete en aprietos oye reflexiónalo analÃzalo y qué emocion que hoy podamos tener tiempo de esto, de pensar, en cuidar nuestro hablar. Gracias por estar allÃ. Estamos en Spotify, en Amazon, en Deezer, estamos siempre compartiendo con ustedes, en Apple, en cada una de las plataformas. Tú sabes







