Aprendiendo a ser responsable

Yo sé que es difícil perdonar, pero estoy convencido que perdonando es la única manera de vivir en libertad. No hay fórmula
Yo sé que es difícil perdonar, pero estoy convencido que perdonando es la única manera de vivir en libertad. No hay fórmula
Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes hoy te quiero hablar del perdón, porque estoy seguro que cuando tú perdonas, te das el mejor regalo posible a ti mismo a ti misma. SÃ, cuando tú vives esa experiencia de perdonar, estás convocando todas tus fuerzas en función de ser feliz. Cuando tú perdonas, provocas ese poder infinito que te lanza hacia adelante y que te ayuda a conquistar tus sueños, a realizar tus metas. Una buena experiencia de perdón es la acción de mayor libertad que se puede dar en nuestra vida. Cuando perdonamos, rompemos con algo que nos ancla y que no nos deja fluir. El dolor que produce, la herida que nos han causado y las ganas de venganza que se presentan en nuestro corazón cuando nos ofenden o nos humillan, no se empobrecen, nos ciegan y, sobre todo, nos quitan las posibilidades de seguir creciendo. No creo que nadie que no perdone pueda decir que es completamente sano el que se niega a perdonar termina enfermándose integralmente. No te extrañe que esa amargura, que ese dolor, se exprese en alguna enfermedad fÃsica o emocional o aún espiritual, porque la amargura, la tristeza exagerada y la mirada fatalista de la vida son expresiones de un corazón que no ha bebido del agua sanadora del perdón. Yo sé que no es fácil perdonar, Sé que es más fácil hablar de esto que experimentarlo que vivirlo, pero también sé que es la única manera de vivir en libertad, en disposición de todo lo bueno que trae la vida, de eso que vamos fabricando desde la capacidad de elegir cómo vivir. Estoy convencido que la experiencia espiritual es una fuente inagotable de perdón. Quien vive una buena relación consigo mismo con los demás, desde una experiencia sublime, está mejor capacitado para perdonar, ya que quien se expone ante la inmensidad de lo absoluto, ante la grandeza del sentido que te impulsa, aprende a vivir en misericordia en compasión, aprende a descubrir que todos cometemos errores, que todos a veces somos causantes de heridas a los demás Y entonces, desde la empatÃa, desde la reconciliación con su propia condición, puede construir de una mejor manera su proyecto de vida. Oye, tú estás invitado a perdonar, no pensando en la persona que te hirió, no pensando en la persona que te ofendió, no pensando en la persona que te decepcionó o te traicionó. No estás invitado a perdonar pensando en ti, pensando en tu felicidad, pensando en cómo puedes realizarte, cómo puedes llenar tu vida de gozo de alegrÃa y cómo puedes seguir enfrentando las distintas situaciones duras de la vida con serenidad y con salud. Me imagino que te estás preguntando cómo perdonar, qué pasos o qué método hay para perdonar la verdad? Después de toda la experiencia espiritual que he tenido de toda la formación académica y de toda esa situación de acompañar a tantos hermanos y hermanas en la vida. Tengo que decirte que no creo que estas preguntas que te haces tengan una respuesta puntual y precisa, porque no hay existen fórmulas para perdonar, pero considero que sà podemos plantear algunas reflexiones que nos provoquen la decisión de perdonar y de liberarnos de esa cadena que no nos deja crecer, porque el rencor si el resentimiento, es una cadena que no nos permite construir la vida y alcanzar los objetivos que tenemos. Te propongo cinco pasos para que los reflexiones y los pienses bien. El primero tomar conciencia de que todos necesitamos ser perdonados, saber que no existe nadie perfecto, nadie que todos nosotros hemos fallado, que todos nosotros somos proclives al error, proclives a lastimar a los demás y que por eso todos necesitamos en algún momento de la vida el perdón, asà como en más de una ocasión tú has fallado, otros lo pueden hacer y asà como tú has pedido y has necesitado que te perdonen otros hoy lo están pidiendo y necesitando. El segundo paso relativiza la situación. No puedes magnificar cada situación y dejar que el dolor te obnubile y te haga creer que ese acontecimiento lo es todo. Muchas veces son más las percepciones que tenemos de la situación que lo que objetivamente pasó ubicar Cada situación en su tiempo, en su lugar, con sus proporciones, en nuestro proyecto de vida, nos puede ayudar abrirnos a vivir una experiencia de perdón. El tercer paso trata de comprender al que te dañó sà a ese que te ofendió. Estoy seguro que cada persona actúa lo más lógico, lo más racional posible según la formación, la información y las posibilidades que tiene. En ese momento. Me cuesta creer que la gente es mala por ser mala y punto. Creo que lo más probable es que si nosotros tuviéramos esas caracterÃsticas humanas, esos condicionamientos históricos, esa misma información, muy probablemente actuarÃamos igual que ella o que él. Por ello trata de comprender su lógica para que le quites toda esa carga de maldad que sientes hay en su acción y puedas perdonarlo. También puedes encontrar la verdadera motivación de tu ofensor y las razones profundas de su conducta. Esto te llevará a a hacer un poco mns más empático, más compasivo con esa persona y a verla como vÃctima también de sus propios errores, de sus propias necesidades y carencias, en lugar de simplemente verlo o verla como un verdugo. Cuarto paso, identifica tus emociones. Oye, ese sentimiento de humillación, de decepción, de tristeza que estás teniendo es tuyo acéptalo, entiéndelo, toma conciencia de lo que está significando esa reacción emocional y hazlo sin rabia, sin ira, sin cólera. Eso te ayudará a liberarte de esas emociones, a expresarlas de una manera adecuada, al comprender que el culpable ha despertado una zona de sufrimiento que ya existÃa dentro de ti mismo y que debe ser trabajada y sanada por ti vas a poder abrir la puerta del perdón y vivir esa experiencia. Tú eres el dueño y el responsable de tus emociones. Quinto paso admite alguna responsabilidad tuya. Las relaciones son siempre de dos partes. Si te ofendió o te decepcionó, algo pasó, no eres culpable, pero algo hiciste para que se pudiera generar esa reacción. Insisto no te estoy culpando, pero sà hay que entender qué fue, porque es muy probable que tú le hayas tocado una zona bien enferma de sà misma y que eso le haya producido su acción. Ojo. No quiero que te sientas culpable, pero sà que entiendas que alguna responsabilidad hay, porque tal vez te hiciste unas expectativas exageradas, porque tal vez no supiste poner lÃmites, porque tal vez confiaste de manera ingenua. Es importante que estos cinco pasos lo revises y luego sà tomes la decisión de iniciar el proceso de perdón y recuerda que quien va a ser beneficiado en primer lugar, eres tú como hombre, eres tú como mujer, porque vas a sanar la herida que hay en ti. Gracias por estar allà y gracias por compartir conmigo este mensaje que busca ser alimento para el alma y para el espÃritu. Vive esta experiencia en libertad y claro, si lo puedes, compartir este episodio con tantos amigos. Hazlo estamos en Spotify, en Dizer y en Apple. Tú sabes m







