Acéptalo: no cambias a nadie

Hoy quiero compartir esta reflexión contigo: el amor verdadero es el que hace que las personas tomen conciencia de que pueden cambiar.
Por qué las relaciones afectivas que tengo no son estables. Me gusta la asertividad porque nos invita a la prudencia que lo que debe motivar nuestra palabra es siempre el amor eres Tú y eso ya es la base para salir a conquistar muchas metas, para luchar, por dar una mejor versión y disfrutar la vida de manera plena. Tú sabes todos tenemos la facilidad de encontrar los errores de los demás. SÃ, es más fácil la crÃtica que es la autocrÃtica. Por eso nos queda tan sencillo a cada uno de nosotros detectar señalar los defectos ajente. Y digo esto porque siempre nos damos cuenta del error del otro o de lo que éste tiene que cambiar, porque lo está haciendo mal, porque no actúa con inteligencia, porque no es responsable, porque no sabe gestionar emociones. Lo sabemos, Lo tenemos muy claro. Pudiéramos hacer hasta una lista y te aseguro que serÃa un inventario largo, porque somos buenos para darnos cuenta del error del otro y para decirle qué tiene que cambiar. O no pudiéramos decir que es mucho más fácil tomar conciencia de lo ajeno que de los propios errores y de las propias equivocaciones. Es más, queremos ayudar a que esa persona equivocada cambie sin entender que el cambio personal es fruto de la conciencia personal. Yo no hago cambiar a nadie, aunque lo señale, aunque lo critique, aunque generosamente me le ofrezca. Yo no lo hago cambiar. El cambio brota desde la conciencia interior. Por eso debemos evitar esa pretensión de cambiar a los demás, esa pretensión de querer hacer que los otros piensen sientan, hablen y actúen de una manera diferente. Yo entiendo que es una buena intención, pero una intención inútil e imposible. Inútil porque no logra nada. Y no logra nada porque es imposible porque tú y yo podemos cambiar lo que podemos controlar. Y más allá de nuestros pensamientos, de nuestras palabras, de nuestras actitudes, de nuestras acciones, yo no creo que podamos cambiar nada más. La verdad a nosotros se nos olvida que nadie cambia, a nadie, que el cambio, insisto, es fruto de una toma de conciencia muy profunda interior. Es ese momento, ese inside en el que cada persona siente, entiende, comprende que está haciendo algo, que lo destruye, que está haciendo algo que lo daña y que, en la medida que se daña y que se destruye, está dañando y está destruyendo a lo demás. SÃ, el cambio es un hecho personal que se da en ese espacio inviolable de la conciencia, en ese espacio al que sólo tengo entrada directa yo y nadie más, por mucho que me ame o por mucho que me valore, para ayudar a que otros vivan mejores. Nosotros tenemos que respetar y asumir que el cambio es personal. Esa es la primera actitud. Si tú vas por la calle intentando cambiar a los demás, si tú eres un miembro de familia que intenta cambiar a los demás y que constantemente estás haciendo discursos y estás dando cursos, entrenamientos y estás ofreciendo palabras para que los otros cambien, tú no sólo les estás impidiendo su desarrollo, sino que estás perdiendo el tiempo. Por eso es que a veces, cuando me dicen que estos podcasts son consejos, yo les digo no son reflexiones mÃas y cada uno sea propia de ellas desde la situación que vive, desde el momento crÃtico que tiene. Lo que sà podemos hacer es tratar de provocar espacios, situaciones y acciones que les permitan a esas personas reflexionar y hacerse cargo de sà mismos para ellos, desde su conciencia, tomar la decisión de cambiar. Pero más te lo digo con humildad y con sinceridad. No podemos hacer, no podemos obligarlos, no podemos buscar varitas mágicas o pósimas secretas que hagan el trabajo que ellos no quieren hacer, ni llevarlos donde algún gurú que en medio de una conversación los transforma. Porque eso no es cierto, porque eso no es verdadero. A mÃ, particularmente que a lo largo de mi vida he trabajado como lÃder espiritual. Me pasa mucho que las personas me llevan a otros seres humanos obligados a mi oficina para que yo les ayude o les generan una expectativa de que una palabra mÃa les va a transformar la vida. Y eso no es cierto, eso no es posible. Por eso quisiera plantearte unas cinco reflexiones en este momento para que tú las tengas presente la primera. Todos todos somos diferentes y debemos aceptarlo asÃ. Ni nuestros hermanos, con los que compartimos el mismo abn y con quienes vivimos en los mismos espacios sociales, somos iguales. Eso hay que aceptarlo y nuestras relaciones tienen que partir de allà de la insoslayable diferencia que existe entre un ser humano y otro. Por más parecido que seamos siempre somos distintos, aunque tenemos la misma dignidad, la segunda reflexión. Todos tenemos, pero nadie es como el otro quiere que sea. Todo el mundo tiene sus propias caracterÃsticas que pueden ser molestas y dañinas para los demás. Incluso detrás de una verdadera virtud, puede haber molestias. Entonces no se puede pedir que alguien sea organizados. Esto supone que ese organización le genere un estrés por el control y claro decimos, es organizado, pero cuando lo vemos con intentar controlar nuestra vida, nos molestamos. La tercera reflexión. Todos somos dueños de nosotros mismos y de lo que hacemos. Hay una gran responsabilidad que es individual y que nos exige un compromiso personal. Por mucho que los otros traten de meterse en estos espacios. No lo logran y asà como peleamos con uñas y dientes por ese espacio personal, por nuestra propia libertad. También debemos reconocer y validar la lucha de los otros. Por lo mismo, pretender gobernar los gustos, las necesidades y las decisiones de los otros insisto es molesto, es inútil y también imposible. La cuarta reflexión todos podemos propiciar a través del buen ejemplo, a través de la coherencia de vida, de las palabras asertivas, espacios de reflexión y de acción, para que los otros interioricen y se den cuenta si pueden cambiar o no. Es decir, servimos de espejo a las acciones de los demás, posibilitando con ello reflexiones y que iluminamos con palabras precisas para que ellos hagan ese proceso de interiorización. La quinta reflexión es que es necesario tomar la decisión de gozarnos a los otros o de tomar distancia de ellos. Sin ninguna violencia, sin ninguna discriminación. Pero, pero es nuestra decisión. O nos los gozamos tal cual como son, o tomamos distancia de ellos. Lo que no podemos pretender es que estar cerca de ellos, pero inhabilitándolos o obligándolos a hacer lo que no son. Oye, yo no tengo miedo de decirles hay gente que no me conviene, otros que sà y si tengo claro de que vivir con ellos me hace daño, pues como distancia, sà punto a, asà como me gozo a los que me generan tanta tanta alegrÃa, tanta ayuda, me los gozo tal cual como son. Por favor, que nos quede claro a todos. Además de esas cinco reflexiones, el amor verdadero es el que hace que las personas tomen conciencia de que pueden cambiar. SÃ, el único camino para ayudar a otro a cambiar es el amor es amarlos tal cual son eso sÃ, sirviéndoles de espejos y mostrándoles cómo sus acciones están haciendo que ellos sean menos o que las personas que estén a su alrededor sufran mucho. Me encanta que estén allà y me fascina poderles decir esto. Ojalá esta palabra les toque el corazón y ojalá esta palabra les ayude a ser mejores. Nos encontramos en Spotify, en Apple y también él dice tú sabes bom Bu







